Sociedad

Camino de Santiago: cómo evitar los contagios por coronavirus

Señal kilométrica a Santiago en Roncesvalles. Señal kilométrica a Santiago en Roncesvalles.

Señal kilométrica a Santiago en Roncesvalles. / Emilio J. de los Santos

El Camino de Santiago vuelve a ser transitado por peregrinos, regresan las flechas amarillas, las mochilas y los kilómetros y kilómetros de senderos. Este pasado 1 de julio se reabrió oficialmente la Catedral compostelana, la Oficina de Acogida al Peregrino y los albergues públicos tras los meses de confinamiento por el coronavirus.

Los caminantes se enfrentan a una situación peculiar este año. A la dureza de los recorridos se le suman las medidas de distanciamiento que pueden complicar la experiencia. La cuestión es cómo cambian las rutinas con estas normas de separación e higiene establecidas para evitar contagios.

La clave está en la información. La Sociedad Anónima de Xestión del Plan Xacobeo explica que habrá cartelería disponible en distintos espacios para que tanto los peregrinos como el personal y la población local tengan claros los protocolos y las medidas de seguridad.

Albergue de La Caridad, en Asturias (Camino del Norte por la costa) Albergue de La Caridad, en Asturias (Camino del Norte por la costa)

Albergue de La Caridad, en Asturias (Camino del Norte por la costa) / Emilio J. de los Santos

Los albergues son el punto más delicado, teniendo en cuenta que son lugares en los que pueden coincidir muchos peregrinos, donde hacen vida en comunidad y donde duermen. Todo aquel que conozca el Camino sabe que algunos de ellos no son muy espaciosos y las medidas de distanciamiento les pueden afectar mucho.

Estos establecimientos sufrirán una reducción del aforo de al menos el 50% para mantener las distancias sociales necesarias para evitar contagios. Asimismo, se ha dado la orden de que el hospitalero tome la temperatura al peregrino que llega.

Dentro de las instalaciones, se recomienda el trazado de itinerarios marcados en el suelo para garantizar la seguridad, se reforzará la limpieza y se facilitarán bolsas de plástico para guardar las mochilas y las botas. Los espacios comunes serán reordenados y los que no puedan utilizarse estarán precintados previamente.

Por supuesto, no pueden faltar las mascarillas y los geles desinfectantes. Serán obligatorios en estos establecimientos y tampoco podrán faltar entre las pertenencias de los peregrinos.

También se recomienda la reserva previa, aunque se es consciente de que el peregrinaje a Santiago no se puede considerar como una actividad turística al uso, dados los imprevistos que se pueden presentar. Por lo que se será flexible en este aspecto.

Recepción en el Albergue de Castilblanco de los Arroyos, en la Vía de la Plata. Habrá que mantener distancia en las colas. Recepción en el Albergue de Castilblanco de los Arroyos, en la Vía de la Plata. Habrá que mantener distancia en las colas.

Recepción en el Albergue de Castilblanco de los Arroyos, en la Vía de la Plata. Habrá que mantener distancia en las colas. / D.S.

Entrando más en detalle, el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) publicó una serie de recomendaciones para este tipo de establecimientos y los hostales que va desde la recepción hasta la gestión de los dormitorios.

En este documento se incide en la necesidad de garantizar la distancia, el acceso a geles hidroalcoholicos y la correcta ventilación y desinfección de estas instalaciones. Se recomienda la reserva previa de la plaza y el pago con tarjeta u online para evitar el contacto. Es posible que se pierdan esas estampas de colas de peregrinos aguardando a entrar en el recinto. Tampoco se deben usar folletos o documentación impresa.

Uno de los aspectos que más temores puede causarle a un peregrino son las estancias comunes, como los dormitorios, duchas y concinas:

-Las habitaciones deben tener acceso a la desinfección y garantizar siempre la distancia entre camas (2 metros), por lo que el aforo se verá muy limitado. En las habitaciones compartidas, el albergue facilitará sábanas y mantas higiénicas embolsadas o empaquetadas. Será el propio peregrino el que deba hacer su propia cama e indicarle que evite tocar camas o literas de otros clientes.

-Aseos y duchas: Se deben evitar alfombrillas y elementos textiles comunes, como cortinas. Es muy importante que se hagan turnos para evitar aglomeraciones.

-Cocina y comedor: Hay que desinfectarlos tras cada uso. El manaje y equipamiento también debe limpiarse o en su defecto que sea desechable. Si esto no se puede asegurar, debe cerrarse. También deben establecerse turnos.

-Zonas de uso común: Deben instalarse papelera de accionamiento no manual. Se desecharán productos y enseres dejados por los clientes que abandonan el albergue. Los folletos, libros y guían deben retirarse. Si hay máquinas de vending, hay que exigir el lavado de manos antes y después del uso.

Mensaje de ánimo en una casa a la salida Tui, en el Camino Portugués. Mensaje de ánimo en una casa a la salida Tui, en el Camino Portugués.

Mensaje de ánimo en una casa a la salida Tui, en el Camino Portugués. / Emilio J. de los Santos

Por lo demás, el peregrino debe hacer uso del sentido común. Evitar relacionarse con demasiada gente sin guardar distancias, mantener en la medida de lo posible la correcta higiene y en caso de presentar el más mínimo síntoma avisar a las autoridades sanitarias de la zona para no provocar más contagios.

Por supuesto, también es recomendable seguir las noticias de los rebrotes. Los Caminos atraviesan muchas localidades en diferentes provincias y CCAA, por lo que es fundamental saber en qué situación se encuentra cada zona en caso de que haya un cambio de fase o un confinamiento estricto que obligue a evitar cierta comarca.

Toca, por tanto, tener cuidado y extremar la precaución. Por supuesto, esto no debe disuadir a nadie para que acometa esta peregrinación. Hay que tratar de recuperar cierta normalidad, pero siempre con responsabilidad y prudencia, ya que el virus aún  no se ha ido.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios