Drama mundial

Unos cuatro millones de niños refugiados carecen aún de acceso a la educación

  • Apenas el 61% de los menores desplazados acuden a la escuela, muy lejos del 92% mundial

  • Sólo uno de cada tres jóvenes en esta situación está inscrito en la enseñanza secundaria

Niños yemeníes en un campo de refugiados. Niños yemeníes en un campo de refugiados.

Niños yemeníes en un campo de refugiados. / Yahya Arhab / Efe (Yemen)

Unos cuatro millones de niños refugiados en el mundo no van actualmente a la escuela, lo que supone medio millón más de menores sin acceso a la educación en tan sólo un año, denunció ayer la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) en un nuevo informe.

El estudio Invertir la Tendencia: la Educación de los Refugiados en Crisis, publicado ayer por la organización, revela que, pese a los esfuerzos de los gobiernos, de Acnur y de las organizaciones socias, la matriculación de niños refugiados en la escuela no se acompasa con el aumento de la población refugiada.

A finales de 2017 había más de 25,4 millones de personas refugiadas en el mundo, 19,9 millones de las cuales se encontraban bajo la tutela de Acnur.

Más de la mitad de esta población estaba formada por niños, 7,4 millones de ellos en edad escolar, indicó Acnur.

Sin embargo, sólo el 61% de los menores refugiados acuden a la escuela primaria, frente a una tasa de inscripción global del 92%.

A medida que los niños refugiados crecen, esta brecha se hace más profunda, ya que casi dos tercios que van a la escuela primaria no logran inscribirse en la secundaria.

Sólo el 23% de los niños refugiada van a un instituto de educación secundaria en comparación con una tasa mundial del 84%, explica Acnur en su informe.

En la educación terciaria, la brecha se convierte en abismo, indica la organización de la ONU.

La tasa global de inscripción en institutos de educación superior se sitúa en el 37%, mientras que apenas el 1% de los refugiados tiene acceso a la misma oportunidad educativa, un dato que no ha cambiado en los últimos tres años.

"La educación es un medio para ayudar a que las niñas y niños sanen, pero también es fundamental para la reconstrucción de sus países", señaló en un comunicado el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi.

El informe resalta los avances conseguidos con respecto a los compromisos que asumieron los países en la Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes para matricular en la escuela en 2017 a 500.000 niños que antes no tenían acceso a la educación, pero al mismo tiempo pide que se haga más para garantizar que todas las personas refugiadas obtengan la educación de calidad que merecen.

"La escuela es el primer lugar en meses e incluso años en donde las niñas y los niños refugiados pueden encontrar un poco de normalidad", manifestó Grandi.

Acnur insta por ello a los países de acogida a inscribir a las niñas y los niños refugiados en los sistemas educativos nacionales, con un currículo apropiado en cada etapa de la escuela primaria y secundaria, de tal forma que las calificaciones reconocidas sean un trampolín para la universidad o la educación vocacional superior.

Etiquetas

,

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios