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Crisis del coronavirus

España se prepara para vivir confinada hasta final de abril

  • El Gobierno contempla la prórroga del confinamiento hasta final de mes, pero Sánchez debe pasar antes por el Congreso para convencer a la oposición, disconforme con su forma de proceder

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, protegido con mascarilla y guantes, acompañado de los ministros de Industria, Reyes Maroto y Sanidad, Salvador Illa. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, protegido con mascarilla y guantes, acompañado de los ministros de Industria, Reyes Maroto y Sanidad, Salvador Illa.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, protegido con mascarilla y guantes, acompañado de los ministros de Industria, Reyes Maroto y Sanidad, Salvador Illa. / EFE/JuanJo Martín

¿Hasta cuándo puede aguantar un país prácticamente cerrado a cal y canto? ¿Cómo se pueden conjugar las “drásticas” medidas del confinamiento domiciliario para aliviar el colapso sanitario con el drama económico de que la mayoría de las empresas estén de brazos cruzados? Son preguntas que están en la cabeza de Pedro Sánchez y de los miembros de su gabinete. ¿Qué hacer? ¿Cómo acertar o cómo proceder para provocar la menor merma a un país realmente destrozado por el coronavirus?

De momento, los positivos subieron a un total de 117.710 y los muertos ya van 10.935 tras los 932 en un solo día. ¿Cómo demonios se frena la escalada? La estabilización vendida por el Gobierno no concuerda con las oscuras cifras. En principio, el Ejecutivo de Sánchez optará por la iniciativa tomada hace ya tres fines de semanas: el aislamiento. Desde La Moncloa consideran que la extensión de la reclusión es el modo más factible para que el virus no prosiga su expansión.

De ahí que en las próximas horas el jefe del Ejecutivo comunique a los líderes de las formaciones parlamentarias y a los portavoces la necesidad de prolongar otro confín, otra frontera para tratar de salir de esta brutal crisis sanitaria. El 26 de abril será el nuevo hito propuesto por Sánchez a los demás partidos, ya que debe echar mano nuevamente de la aprobación de la Cámara Baja para dar el visto bueno a la ampliación del estado de alarma.

Sin embargo, las aguas políticas bajan mucho más revueltas que cuando hace 10 días, en una sesión eterna que se cerró a las dos de la mañana, Sánchez pidió al Congreso la idoneidad de extender el plazo. Entonces, el PP no opuso resistencia y también Vox se posicionó a favor del Ejecutivo.

El ambiente está mucho más crispado. La formación de Pablo Casado exige que el presidente se ponga en contacto con Génova, pues no ha habido ni siquiera una llamada en 12 días, y el partido de Santiago Abascal ha manifestado ya que no cuenten con su voto afirmativo. Ninguno está de acuerdo con las decisiones unilaterales que está tomando el presidente ni con la senda tomada en cuestiones económicas, ya que consideran que el empresario está saliendo muy malparado en todas las iniciativas llevadas a cabo por La Moncloa.

De su residencia oficial salió ayer Sánchez para apelar precisamente a “la unidad” de trabajadores, empresarios y Administración Pública como “la mejor fórmula” para salvar vidas y vencer al virus “mucho antes de lo que esperamos y prevemos”. Hizo estas consideraciones en una breve intervención ante los trabajadores de la empresa Hersill, en Móstoles (Madrid), que visitió para poner en valor la producción de respiradores para la lucha contra el Covid-19. “Son momentos difíciles”, agregó, “las medidas que se piden a la ciudadanía son muy duras pero la ejemplaridad, la determinación y la constancia nos van hacer ganar ese espíritu de solidaridad que vemos entre empresas, trabajadores y Administración Pública”, señaló.

Casado, en cambio, calificó de “error” que el Gobierno no mantenga interlocución ni con la oposición ni con las comunidades autónomas ni con los agentes sociales –el presidente popular conversó ayer con los líderes de UGT y CCOO–. Además, le pidió a Sánchez “eficacia”, “transparencia” y “humildad”, así como “menos mentiras” y “arrogancia” para superar el maligno brote.

Con mejor tono, la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, afirmó que vería bien unos nuevos Pactos de la Moncloa para combatir esta la crisis, pero cree que primero el Ejecutivo debe decidir qué recetas económicas aplica y considera que las de Podemos son rechazadas por la mayoría de los españoles. “Es muy difícil compaginar la vía de Pablo Iglesias con la que quieren la mayoría de los españoles”, afirmó.

Entretanto, los grupos parlamentarios preparan ya el próximo Pleno sobre la hipótesis de que habrá que debatir la autorización de otra prórroga del estado de alarma hasta el 26 de abril. Si el Ejecutivo cumple el trámite de la petición al Congreso, habrá sesión un día de la semana próxima, aunque la fecha no está fijada todavía.

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