Sociedad

Coronavirus en el mundo: Francia toma decisiones "de guerra" y Trump ahora admite que la crisis durará hasta el verano

Emmanuel Macron. Emmanuel Macron.

Emmanuel Macron. / julien warnand / efe

Tras una abstención histórica en la primera ronda y las crecientes críticas por su celebración, la segunda vuelta de las elecciones municipales francesas, prevista para el domingo, fue aplazada este lunes como nueva medida de precaución ante el avance del coronavirus.

"Estamos en guerra, en una guerra sanitaria. El enemigo está ahí, invisible y evasivo, y avanza. Esto requiere nuestra movilización general", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, en una declaración televisada.

El pasado jueves, anunció el cierre de colegios y universidades, pero justificó el mantenimiento de los comicios. La oposición, además, denunció entonces que su cancelación habría equivalido a un "golpe de Estado". Pero la víspera de ese escrutinio, al que estaban llamados 47,7 millones de franceses, comenzaron a crecer las voces que lo veían inviable, y la jornada electoral se cerró con una abstención récord superior al 50%.

Las últimas cifras oficiales evidencian el avance de la epidemia en el país: en 24 horas ha habido 1.210 nuevos casos y 21 muertos, lo que eleva el balance total a 6.633 contagios y 148 fallecimientos.

Francia ya había ordenado el sábado el cierre de los establecimientos públicos no esenciales, pero Macron adelantó medidas más restrictivas. Un detonante fueron las imágenes de parques y jardines parisinos abarrotados de gente este domingo, pese a las consignas gubernamentales de limitar los desplazamientos y los contactos sociales.

Macron, que aseguró que habrá sanciones para quienes no respeten las consignas de limitar durante los próximos quince días toda salida que no sea por motivo sanitario, laboral o alimenticio.

El Gobierno francés movilizará a más de 100.000 policías y gendarmes para hacer cumplir las medidas de confinamiento. Esos agentes podrán imponer multas de hasta 135 euros a quienes no respeten la consigna de quedarse en casa a no ser que sea por motivos laborales, sanitarios, alimenticios y, en casos excepcionales, familiares.

Todos los ciudadanos deberán justificar los desplazamientos con un certificado que podrán descargarse en Internet o hacer a mano si no disponen de impresora, indicó el ministro del Interior, Christophe Castaner.

El esfuerzo también será económico, con la futura creación de un Fondo de Solidaridad para ayudar a los empresarios, el aplazamiento de los cargos sociales y fiscales y la promesa de una garantía del Estado de 300.000 millones de euros para los préstamos bancarios contraídos por las pequeñas empresas. "Ninguna será abandonada al riesgo de quiebra", prometió en una alocución de tono marcial y con llamamientos constantes a la colaboración de los franceses, convencido de que la población saldrá reforzada de esta crisis.

Trump al fin se decide a tomar medidas

El presidente de EEUU, Donald Trump, calcula ahora que la actual crisis por el coronavirus podría durar "hasta julio o agosto", y recomendó este lunes que los estadounidenses trabajen desde casa y eviten los grupos de más de 10 personas al menos hasta abril.

En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump reconoció al fin que el país "podría" estar dirigiéndose a una recesión económica debido a la pandemia, que definió como un "enemigo invisible" y transmitió recomendaciones a la población, el mismo día que el también reticente Boris Johnson ha comenzado a hacerlo en Reino Unido.

Las declaraciones del presidente de EEUU, que ha intentado sin éxito hacerse en exclusiva con una potencial vacuna de un laboratorio alemán, se producen el mismo día en que se conoce que científicos estadounidenses han comenzado a probar una propia en humanos.

"El momento en el que esto se disipe podría ser julio, podría ser agosto, o podría ser más tarde", dijo Trump al ser preguntado por cuánto durará la crisis provocada por la Covid-19. Trump afirmó que por ahora no se está planteando imponer un "toque de queda nacional" que fuerce a los estadounidenses a un confinamiento obligatorio, aunque podría hacerlo más adelante.

Sin embargo, anunció nuevas recomendaciones de su Gobierno para hacer frente a la pandemia durante los próximos quince días con el fin de aplanar la curva de contagios, que en los últimos días ha ascendido notablemente. "(Recomendamos) trabajar y dar clases (a los niños) en casa cuando sea posible, evitar congregarse en grupos de diez o más personas y evitar viajes no imprescindibles", explicó Trump.

Además, los estadounidenses deben "evitar comer y beber en bares, restaurantes y patios de comidas", además de ir de compras o visitar a amigos o residencias de ancianos, según las nuevas directrices del Gobierno. Los ancianos y las personas con enfermedades que debiliten su sistema inmunitario o el funcionamiento de sus pulmones, corazón o riñones deberían quedarse en casa; y si alguien en una vivienda da positivo por coronavirus, quienes vivan con ellos no deben salir. El Gobierno recomienda seguir esas directrices durante los próximos 15 días de momento, aunque no descarta ampliarlas más adelante.

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