Sociedad

El fiscal pide 303 años de cárcel para el principal acusado del caso Kárate

  • Torres Baena será condenado por 36 delitos de abuso sexual a alumnos de su academia de artes marciales en Las Palmas

La Fiscalía confirmó ayer ante la Audiencia de Las Palmas su solicitud de que el principal acusado en el caso Kárate, Fernando Torres Baena, sea condenado a 303 años de cárcel por 36 delitos de abuso sexual, 13 de corrupción de menores y uno de tenencia ilícita de armas.

El fiscal del caso y la acusación particular que representa a la mayor parte de los denunciantes elevaron ayer a definitivos los cargos que desde el inicio del juicio dirigen contra los cuatro procesados, con algunas pequeñas correcciones que afectan, exclusivamente, a las indemnizaciones civiles demandadas al respecto.

Las defensas, por su parte, mantuvieron su petición de absolución para sus clientes.

La Audiencia de Las Palmas concluyó ayer la fase de prueba de este juicio, considerado el mayor proceso por pederastia celebrado hasta la fecha en España, en el que declararon medio centenar de personas que aseguran haber sufrido abusos sexuales siendo menores de edad en la academia de kárate de Torres Baena.

En esta última sesión declararon peritos propuestos por la acusación, el psicólogo y criminólogo Vicente Garrido y la psicóloga Lorena Morales, quienes afirmaron que los relatos de las veinte presuntas víctimas a las que entrevistaron no son una "invención" ni responden a una "confabulación concretamente".

Ambos peritos aseguraron que Torres Baena era el "agresor perfecto". Garrido explicó ante la sala que "es muy difícil encontrar unos relatos más verídicos" por parte de las declaraciones de los testigos y describió a Torres Baena como "alguien con prestigio, figura deportiva y moral de un pueblo" que, resaltó, contaba con la confianza de los padres de los niños que acudían a su gimnasio.

"Se creía superior y era extraordinaria la paciencia que ponía en conseguir la sumisión de los niños. Se tomaba la seducción como algo personal y la insistencia que ponía implicaba hasta qué punto estaba comprometido con su misión corruptiva", aseguró para resaltar, al igual que Morales, que Torres Baena ejercía el rol de padre, amante y maestro karateca en toda la presunta trama.

Los dos peritos puntualizaron que sus conclusiones son el resultado de las entrevistas que mantuvieron con 20 testigos, de los que nueve fueron chicas y once chicos de entre 15 y 30 años de edad. Aquí, hicieron especial hincapié en que lo más importante de las declaraciones de los testigos es la coincidencia de los relatos sobre la atracción y la forma en la que comenzaban a formar parte de la "cuasi secta", destacando la "altísima credibilidad" de los testimonios recogidos.

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