Toros | Aniversario de la plaza de toros

¿Por qué desapareció La Monumental de Sevilla?

  • Joselito el Gallo impulsó un coso con 23.055 localidades que se inauguró en 1918 y se clausuró en 1921, siendo demolido en 1930 .

  • Suponía una seria amenaza a La Maestranza

Foto tomada en 1917 cuando se levantaba la plaza de toros Monumental de Sevilla Foto tomada en 1917 cuando se levantaba la plaza de toros Monumental de Sevilla

Foto tomada en 1917 cuando se levantaba la plaza de toros Monumental de Sevilla / Colección de los autores

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Joselito el Gallo en 1918, a sus 25 años, era el amo del toreo. Mandaba en todo, tenía a raya a los empresarios y fue un adelantado a su tiempo también en la organización de los espectáculos. Para abaratar el precio de las entradas apostó por plazas de toros con el doble de aforo de las de su tiempo; entre ellas impulsó la Monumental de Sevilla, que se inauguró el 6 de junio de 1918 y que se clausuró en 1921, un año después de la muerte del Rey de los toreros por la cornada en Talavera de la Reina. Fidel Carrasco, Julio Carrasco y Carmen del Castillo, en la obra Plaza de toros Monumental de Sevilla, la dignidad de un proyecto, profundizan en la apasionante y, para muchos, desconocida historia de este gigantesco y efímero coso taurino, con 23.055 localidades, y en las razones de su demolición en 1930.

Estilo neoclásico y mayor seguridad

La Monumental fue proyectada por el arquitecto Francisco Urcola, dirigió la obra José Espiau y tuvo como promotor a José Julio Lissén, propietario de unos terrenos en La Huerta de Las Palmas, enfrente de la Huerta del Rey, ocupada actualmente por el colegio Portaceli.

Los autores de 'Plaza Monumental de Sevilla' apuntan a un posible 'sabotaje' contra el coso

De estilo neoclásico, se iniciaron las obras en 1916 con el objetivo de inaugurarla el Domingo de Ramos de 1917 –una novedad, ya que siempre comenzaba la temporada sevillana, como sucede actualmente, el Domingo de Resurrección–. Era parecida a la de Pamplona, aunque el coso navarro contaba con 14.000 localidades. Estructurada en tres estadios: tendido, graderío y andanada; aunque ésta, a diferencia del coso navarro, era descubierta y desde la misma se podía divisar la Catedral y La Giralda. Una de las diferencias más ostensibles con La Maestranza se encontraba en el aspecto de seguridad, ya que contaba con dos vomitorios por cada tendido alto y escaleras distribuidas estratégicamente para facilitar la rápida evacuación del público.

Pruebas de carga

Joselito el Gallo, su impulsor, en un quite en la plaza Monumental Joselito el Gallo, su impulsor, en un quite en la plaza Monumental

Joselito el Gallo, su impulsor, en un quite en la plaza Monumental / Grupo Joly

Para comprobar la estructura del edificio, en el que se utilizó hormigón armado, se realizaron dos pruebas de carga. La primera, en 1917, finalizó con el hundimiento de, al menos, una cuarta parte del edificio. La segunda fue satisfactoria. Previamente, en 1916, durante la obra de construcción, sufrió un hundimiento como consecuencia de un temporal y de haber desencofrado antes de tiempo. Según afirman los autores de la citada obra sobre la Monumental, aportando una profusa documentación sobre la misma, la primera carga de prueba fue “incorrecta” y entraron en liza medios de comunicación locales en contra de la existencia del gigantesco coso. Además, las pruebas se realizaron inmediatamente después de finalizar la obra, sin respetar el plazo necesario para que se desarrollaran con seguridad. Los autores afirman que en el hundimiento pudo haber existido “un sabotaje”.

Competencia económica para La Maestranza

Con la andanada descubierta, se podía ver la Catedral y La Giralda. Con la andanada descubierta, se podía ver la Catedral y La Giralda.

Con la andanada descubierta, se podía ver la Catedral y La Giralda. / Colección de los autores

La Maestranza, propiedad de los maestrantes, se encontró que la Monumental en las dos temporadas en las que se celebraron toros en su ruedo (1919 y 1920) ofertó las localidades más baratas al tener mayor aforo y La Maestranza tuvo que rebajar sus precios. En 1919 la competencia llegó hasta el extremo de celebrar festejos el mismo día en ambos cosos recintos. Por ejemplo, el 28 de septiembre de 1919 Joselito daba la alternativa a Juan Luis de la Rosa en La Monumental y Belmonte doctoraba a Chicuelo en La Maestranza. Una vez condenada la primera a su desaparición por orden gubernativa, La Maestranza subió sus precios un 25 por ciento con respecto al año anterior. Los autores aportan varias tablas de precios comparativos de las localidades en ambos cosos y, por ejemplo, recogen que la primera fila de barrera de sombra pasó en la Maestranza de 24 a 30 pesetas, localidad que para la temporada 1917 se anunciaba a 15 pesetas en La Monumental.

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