24 de enero, Día Internacional de la Educación

Una educación adaptada, pero una educación eficaz en el Colegio de Educación Especial San Rafael de Granada

  • El centro ha adaptado sus clases a las necesidades de sus alumnos en la situación de pandemia

Una profesional del Centro de Educación Especial San Rafael de Granada, junto a una alumna. Una profesional del Centro de Educación Especial San Rafael de Granada, junto a una alumna.

Una profesional del Centro de Educación Especial San Rafael de Granada, junto a una alumna. / G. H.

"Todo empieza por la educación que recibimos". Esta frase del médico y escritor argentino Jorge Bucay muestra con tan solo siete palabras la importancia que tiene tanto el enseñar como el recibir una buena educación, un hecho que se reivindica cada 24 de enero con motivo del Día Internacional de la Educación.

Sin embargo, en los tiempos que corren en los que todo ha tenido que transformarse a tenor de la pandemia, hay un colectivo que requiere de una mayor atención para cuidar que su educación siga siendo igual de eficaz. Para ello velan desde el Colegio de Educación Especial San Rafael de Granada, un centro que ha sorteado los impedimentos del coronavirus y ha logrado adaptar las clases para que sus alumnos sigan recibiendo la mejor educación posible.

El colegio, que pertenece a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, está trabajando desde tres escenarios diferentes en este curso escolar para favorecer un modelo más personalizado y adaptado a las necesidades del alumnado.

Los profesionales del centro se han adaptado a alumnos que acuden con regularidad a las instalaciones educativas; a los que asisten de manera semipresencial que poseen certificado médico para poder acudir al centro a recibir sesiones específicas de algún servicio complementario como fisioterapia, logopedia o psicomotricidad; y a los que reciben educación telemática por estar en confinamiento.

En este sentido, la tecnología está suponiendo un recurso primordial para poder adaptar los procesos de enseñanza-aprendizaje de los alumnos de educación especial y la tutorización con las familias.

"Como profesores estamos teniendo que adaptarnos a la nueva normalidad dando un giro radical a nuestra metodología. El trabajo coordinado entre todos los profesionales está siendo esencial para poder adaptar los objetivos que nos planteamos diariamente con nuestros alumnos y sus familias", explicó Juana María Avi.

Desde el Colegio de Educación San Rafael ponen en valor la excelente implicación que están teniendo las familias, con los que la relación se ha vuelto aún más estrecha para lograr alcanzar los objetivos propuestos con los alumnos y que su adaptación sea favorable.

"Entre nuestras prioridades como equipo, en una situación como esta está el apoyar a las familias en todas sus necesidades de manera presencial, por teléfono o por videollamadas de manera continuada", indicó la maestra de pedagogía terapéutica Concepción Castillo Alférez.

"Es fundamental respetar en todo momento las situaciones familiares ante la gran presión que estamos sufriendo. Algo tan sencillo como enseñar a las familias el manejo de nuevas tecnologías para paliar la brecha digital ante una nueva situación de necesidad como ésta, para ellos ya supone una gran revolución", dijo la docente.

Por su parte, el profesorado destacó también el proceso de esfuerzo personal tan importante que están haciendo al vivir diariamente con tanta incertidumbre el cómo vendrán los chicos a nivel psicológico, a nivel motor o de socialización cada vez que se dan nuevas restricciones o unas tasas de contagio más elevadas.

Según la maestra de pedagogía terapéutica María del Carmen Fernández Camacho, "en Educación Especial la clave es la adaptación y la creación de rutinas que se adapten a esta nueva normalidad y en ese sentido es necesaria la reinvención y nutrirse de las experiencias de toda la comunidad educativa".

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