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Ante la crisis, fichar sólo lo necesario

  • Si no salen Mosquera o Dragutinovic, no habrá refuerzos en la zaga · Del Nido dará hoy alguna pista sobre las negociaciones

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Con la esperanza de que el fichaje de Kaká por el Real Madrid active un poco el mercado, el Sevilla trabaja en uno de los veranos más atípicos de los últimos años en materia de fichajes. Y eso que la clasificación para la próxima edición de la Champions permite alguna alegría. José María del Nido puede dar hoy alguna pista sobre las negociaciones que mantienen los altos ejecutivos del club con carta blanca para negociar, léase Monchi y José María Cruz, pero lo cierto es que a estas alturas hay poco movimiento y hasta la fecha todo se circunscribe a las ofertas que el Sevilla ha realizado por un reducidísimo grupo de futbolistas para reforzar el centro del campo.

El resto va a quedar a expensas de las salidas que se produzcan, porque el Sevilla necesita urgentemente aligerar la nómina de su primera plantilla para no empezar a tener los problemas que, por poner un ejemplo, ha padecido en las últimas temporadas el Valencia con una considerable saturación de futbolistas. En estos momentos, el Sevilla sólo se plantea, como ya quedó explicado en este diario días atrás, reforzarse con dos hombres para el centro del campo y esperar a que alguno de los jugadores que están esperando abandonar Nervión encuentren acomodo. La crisis es así de dura y que la sociedad pase a tener un presupuesto de unos cien millones de euros por su presencia en la Champions no va a hacer que sus gestores se vuelvan locos hipotecándolo con inversiones más o menos costosas y cargas salariales que asumir.

En este sentido, Maresca, Chevantón, Dragutinovic y Mosquera son los futbolistas en los que están puestas todas las miradas. Los dos primeros, si no encuentran destino, es hasta probable que se queden sin dorsal, particularmente el uruguayo, pero algo distintos son los casos del serbio y el colombiano, futbolistas que a Jiménez le gustaría que salieran pero para que vengan otros, en ningún momento para que no tengan sustitutos porque no hay muchos efectivos en el centro de la defensa. La composición de lugar que los técnicos se han hecho para la defensa está clara. Si el que acaba dejando un hueco en la plantilla es Mosquera, Monchi tratará de cerrar un central diestro con aptitudes para jugar de lateral derecho: Sergio Sánchez. Si el que acaba siendo vendido es Dragutinovic, un central zurdo que pueda sustituir a Fernando Navarro en la banda izquierda: Marcano.

Éstos son los dos primeros objetivos del Sevilla para la defensa, Sergio Sánchez y Marcano. Pero el mercado y sus idas y venidas dirá si alguno de ellos podrá vestir de blanco. No sólo dependerá de si salen Mosquera o Dragutinovic, sino de los competidores que el Sevilla tiene por estas dos primeras opciones. Por ejemplo, Valencia y Real Madrid, algunos de los que han sonado como interesados en los defensas del Espanyol y el Racing, están ahí.

Para el primer supuesto, el de que haya alguna venta de los defensas que Jiménez ha seleccionado, el Olympiacos es el que está jugando el papel más activo. El club griego está negociando tanto con Dragutinovic como con el Sevilla y en los próximos días puede llegar alguna novedad, sobre todo cuando el jugador concluya su concentración con la selección de Serbia. Con Mosquera es más complicado porque su mercado es bastante más reducido pese a que es más joven que su compañero de línea. Cuentan en México que el América subirá su primera oferta, que estaba muy lejos de las pretensiones del Sevilla por un jugador que -se dijo oficialmente- costó ocho millones de euros.

Chevantón es otro hombre que, un verano más, trae dolores de cabeza a la dirección deportiva y, por ende, al entrenador de la primera plantilla. Con el regreso de Alfaro corre el riesgo de quedarse, como ya le ocurrió una vez, sin ficha. Además -no ahora si no más adelante-, el Sevilla tiene la intención de hacer una inversión para la delantera, para lo que resultaría primordial que al menos su sueldo quedara liberado, entre otras cosas porque es de los más altos de la plantilla.

Pero todas estas estrategias están aparcadas en estos días de junio en los que el mercado apenas ha empezado a moverse. La crisis es igual de dura para todos y el Sevilla no escapa a ella o, por lo menos, invita a no dejarse llevar por la euforia.

Los esfuerzos están centrados en llevar a buen puerto las dos operaciones gordas que la dirección deportiva tiene entre manos para el centro del campo. Dos medios centro son los objetivos, uno de posición y otro de llegada. Zokora puede estar al caer y ya desde estas páginas se anunciaba ayer el aterrizaje inminente en Sevilla de representantes del Tottenham que el martes deben acudir al juicio por el caso Juande. Antes puede llegar la solución y hoy Del Nido promete ofrecer algunas pistas sobre el discurrir de las negociaciones. En Inglaterra, mientras, se comenta que el costamarfileño ha exigido mantener una reunión con su entrenador para saber su posición dentro de la plantilla

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