No es excusa pero cuenta

  • El Sevilla se ha visto perjudicado en las últimas cuatro jornadas por decisiones arbitrales que no han ayudado a su despegue · Los errores de Undiano en Villarreal no son casos aislados

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Llorar las injusticias arbitrales no tapa las cosas que está haciendo mal el Sevilla de Gregorio Manzano, pero la casualidad ha querido que la mala racha de resultados de los blancos coincida con una serie de errores que, si bien no han sido decisivos, no han ayudado a despegar a un equipo que aspiraba a la Champions a comienzos del campeonato y que está ahora mismo en la mitad de la tabla.

En la retina del aficionado aún está la imagen de Undiano Mallenco anulando dos goles a Kanoute y Negredo en Villarreal que podían, alguno de los dos, haber significado el empate de los nervionenses y, a la postre, un punto reparador viendo la imagen que está dando en sus partidos. Pero no ha sido la actuación del colegiado navarro algo aislado en los últimos tiempos, ya que en las últimas cuatro jornadas de Liga (amén de la expulsión perdonada a Clément en París) el Sevilla se ha visto perjudicado en acciones puntuales que pudieron tener su incidencia en el marcador. En el caso de Muñiz Fernández en Zaragoza no, pero por muy poco, ya que, de no haber logrado Negredo el 1-2 en el último minuto, el penalti no pitado de Contini a Alfaro hubiera quedado señalado como clave para que el Sevilla no hubiera sumado los tres puntos en La Romareda después de que los de Manzano, todo hay que decirlo, no cuajaran un buen partido, sobre todo en la segunda mitad.

Alfaro fue agarrado en el área por el defensa maño y la acción quedó impune, provocando numerosas protestas al asistente por parte de los jugadores sevillistas, producto de las cuales además Alexis vio la tarjeta amarilla.

Aquello quedó en el olvido porque el Sevilla al final ganó, pero no pasó lo mismo en el Sevilla-Mallorca, en el que Mateu Lahoz tuvo una actuación muy decisiva, sobre todo en el minuto 65 cuando, con 0-1, Luis Fabiano marcó un gol que fue invalidado por presuntas manos del brasileño en el forcejeo con Ayoze, quien precisamente fue quien cometió penalti en esa jugada al tocar el balón con la mano. Además, en ese mismo partido, aparte de discutirse un posible penalti sobre Negredo, hay bastantes dudas sobre la falta pitada a Romaric que da lugar al 1-2 del Mallorca justo después de que Luis Fabiano hubiese logrado el 1-1.

Una semana más tarde, también en el Sánchez-Pizjuán, el castellano-leonés González González privó a Negredo de un gol que de haber subido al marcador hubiera significado el 2-2 ante el Getafe cuando los madrileños mandaban en el partido. Fue un pase al hueco que el madrileño resolvió rematando al primer toque y batiendo a Codina, meta rival, pero que el colegiado a instancias de su asistente anuló por fuera de juego cuando Negredo había partido en posición correcta, aunque la jugada pasó bastante de puntillas porque apenas hubo repeticiones televisivas. Después el Getafe marcó el 1-3, pero el partido hubiera sido otro.

En lo ocurrido en El Madrigal, las imágenes sí han demostrado que tanto Kanoute como Cigarini partían en posición correcta en la falta que culmina el franco-malí y que invalida Undiano por fuera de juego de éste cuando estaba por detrás del balón. Más tarde señaló posición antirreglamentaria de Negredo en un balón que luego remataría a la escuadra, si bien es verdad que Diego López se paró antes del disparo al no valer ya la jugada.

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