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Ni tanto frío ni tanto calor

  • El Sevilla llega a la nevada París con la idea de hacer un buen trabajo ante el PSG para enderezar su rumbo y firmar su pase cuanto antes. El recibimiento de la grada puede ser hostil

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París recibió ayer al Sevilla con un curioso contraste. Por un lado, la climatología no puede ser más gélida, cercana incluso a algunos viajes a Moscú y San Petersburgo, la capital francesa está bajo cero durante las veinticuatro horas del día y es lógico que la nieve no cese de caer. Por el otro, en el aspecto puramente futbolístico, que es el que importa, desde la grada del Parque de los Príncipes no se espera que le lancen rosas precisamente a los sevillistas por aquel recurso por supuesta alineación indebida contra el guardameta del PSG, Apoula Edel. Pero ni tanto frío ni tanto calor, el Sevilla de Manzano está obligado a enderezar su rumbo cuanto antes para situarse en una zona mucho más templada con vistas a recibir a ese inminente invierno que llegará tras partidos trascendentales.

Es la única forma de seguir aspirando a los objetivos marcados por el consejo de administración al comenzar el curso. El Sevilla, según la planificación de Del Nido y de sus colaboradores, está obligado a pelear, al menos pelear y eso supone llegar lo más lejos posible en la competición, por el título de la Liga Europa. Aunque ese objetivo no figuraba en la hoja de ruta, sí fue escrito con rapidez en ella para tratar de olvidar cuanto antes el mal trago sufrido en la previa de la Liga de Campeones contra el Sporting de Braga. Entonces, a finales de agosto, se habló de la competición que dio la gloria a los sevillistas como consuelo necesario después de una gran decepción, pero esa gloria consiste en llegar a las cotas más altas. Y, de momento, no está resuelta ni siquiera la clasificación para los dieciseisavos de final por muy encauzada que parezca estar.

Las cuentas de todos los expedicionarios hasta París, tanto de los profesionales como de los dirigentes y aficionados, son claras. El Sevilla necesita arriesgar en la noche de hoy ante el PSG para buscar un triunfo. No será fácil, entre otras cosas porque el cuadro parisino sí ha conseguido ahormar este año un buen equipo y llegó a acariciar el pasado domingo el liderato de la Ligue 1, pero Manzano debe concienciar a su tropa de que todo lo que no sea ganar puede conducir a problemas en la última jornada de este Grupo J. ¿Por qué? Bien sencillo, si todo se ajusta a la lógica y el Borussia de Dortmund derrota hoy al Karpaty en su visita a la ciudad ucraniana de Lviv, el Sevilla tiene que ganar hoy en París para no jugárselo todo con los alemanes en Nervión en esa sexta jornada de la liguilla.

Cierto que la ventaja teórica sería para los blanquirrojos, que jugarían al calor de los suyos y que ya fueron capaces de ganar en el temible Westfalenstadion, pero nadie puede obviar el excelente momento de forma de un Borussia que en estos momentos lidera incluso la potente Bundesliga de su país. Por ahí, por la diferencia de la trayectoria de unos y otros, podrían aparecer algunas dudas en el futuro. Pero para eso aún quedan tres semanas más o menos y lo más urgente a dilucidar tiene que ver con lo que suceda esta noche en el Parque de los Príncipes, entre otras cosas porque dependiendo de los resultados que se den las cuentas serán unas u otras.

A todo esto se suma que en el seno del Sevilla, en su interior, hace mucho frío en estos momentos. Después de las derrotas consecutivas en casa ante el Mallorca y ante el Getafe, ambas además con una superioridad evidente por parte del equipo visitante, nadie puede apostar siquiera un euro por los hombres que entrena Gregorio Manzano. El cambio de perspectiva ha sido absoluto en apenas diez días, pues con el triunfo en Zaragoza se oteaba ya el horizonte de meterse en los puestos que conducen a la Liga de Campeones.

Pero las cosas son como son, la plantilla, a día de hoy, es ésta, no se puede cambiar, y toca dar con las combinaciones de piezas adecuadas para levantarse, para volver a sentirse seguros, para no encajar goles con tanta facilidad, y también, lógicamente, para metérselos al rival. Complicada tarea para el entrenador, sin duda, pero en eso consiste su trabajo y por ello reciben una buena soldada todos los años.

Sin embargo, no parece que vayan a producirse muchos retoques en la alineación, aunque Manzano le da mil y una vueltas a la cabeza para hallar una fórmula en el centro del campo que dote de más equilibrio a todo el equipo. Por ahí podrían llegar las novedades y parece casi segura la renuncia a un extremo para conseguir mayor poder por el medio. Perotti es quien cuenta con más papeletas para quedarse fuera inicialmente para posibilitar que haya tres centrocampistas por el medio en busca de la solidez. La prueba será en París, contra ese PSG que acecha al liderato en Francia, y el Sevilla está obligado a conseguir un buen resultado tanto para no jugárselo el todo por el todo en la última jornada como para mirar al futuro con un mayor optimismo.

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