Jose Menese o la veteranía del cante ortodoxo

  • El maestro sevillano y Agujetas ofrecen hoy por separado, en el Lope, un recital de flamenco fiel a los cantes del pasado

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"Hacer las cosas bien es importante". Con tan severa afirmación presentó ayer José Menese (Puebla de Cazalla, Sevilla, 1962) el recital de cante que, bajo el nombre de Así se cantaba y así cantan, lo devuelve al escenario del Lope de Vega, a partir de las 21:00, dentro de la programación de la Bienal de Flamenco, una cita a la que le ha sido fiel con su presencia en numerosas ediciones. Hacer "bien" las cosas es, en términos flamencos -según entiende el veterano artista-, interpretar "los cantes de siempre, los que llevo haciendo desde el año 63", fecha en la que grabó su primer disco, con apenas 21 años.

Desde hace más de cuatro décadas, Menese es el máximo representante de la escuela mairenista, una vertiente ajena a las fusiones e innovaciones, fiel a la ortodoxia y poco amiga de los "cantes líricos" de los que el propio Menese confiesa que "no me han llegado nunca".

La predilección por los cantes grandes le viene desde adolescente e incluso, como rememoró con una anécdota ante la prensa, le llevó a enfrentarse con su padre. "Yo con 15 años ya era manueltorrista y estando en la zapatería con mi padre le dije que no me gustaba tal cantaor y mi padre me contestó que me callara inmediatamente o me daba con un zapato en la cara". Y aunque Menese contesta que no es quién para juzgar con tanta dureza el cante de algunos de sus compañeros de escenario, muchos de ellos "se merecen un zapatazo", refiere con guasa. Los que seguro que no recibirán tan severo castigo son los que para el intérprete sevillano "desarrollan el arte con duende, y si no nombro a ninguno es para no salir escaldado", asegura el cantaor que intepretará en el recital de esta noche un repertorio que se abre con granadina para seguir por farruca, tiento, soleá, seguiriya y guajirá acompañado de la guitarra de Antonio Carrión.

El espectáculo en el Lope de Vega continuará con la hondura de Manuel Santos Pastor, Agujetas, un intérprete que continúa la línea más pura y ancestral del cante gitano, de la escuela de Manuel de la Torre. Agujetas es, para Menese, "un pedazo de artista", un "compañero ideal" con el que "va a dar el callo sobre el escenario". El cantaor gitano, nacido en Jerez de la Frontera en los años 40 (se desconoce su fecha de nacimiento exacta, por lo que en numerosas ocasiones el cantaor se presenta como un "sin papeles"), abandonó la fragua para dedicarse profesionalmente al cante en los años 70, cuando grabó su primer disco y adoptó el apodo paterno. Con el legado familiar y la formación autodidacta, Agujetas ha hecho de sí mismo un intérprete del cante libre y rebelde que ha sido reconocido con numerosos galardones a lo largo de su carrera. Esta noche, en su visita a la Bienal, interpretará una serie de palos que empezarán por solea para viajar después por la seguiriya, alegrías, soleás por bulerías y fandango y terminar con la fiesta por bulerías. Le acompañará la guitarra de Antonio Soto.

Según los programadores de la Bienal, ambos artistas "darán muestra fiel de los cantes pasados y del cante presente que han de tener en cuenta las futuras generaciones".

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