Farruquito. Bailaor

"De mi abuelo Farruco aprendí que no hay que tener prisa por demostrar nada"

  • El recuerdo del ritmo cubano de un viaje a La Habana ha dado como fruto, cuatro años después, 'Sonerías', el montaje que Farruquito estrena, sin su familia, hoy en la Bienal · Las entradas se agotaron hace seis meses

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Hace cuatro años, la vigésima edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana, que fundó Alicia Alonso, invitó a Farruquito a desplegar en la capital cubana la esencia de su arte con el espectáculo Farruquito y familia, un compendio del baile de una estirpe singular asentada sobre las bases que dispuso el patriarca de la saga, Antonio Montoya Flores, Farruco. De la visita a la isla, quedó una historia de amor con Cuba y sus sonidos plasmado en el montaje Sonerías, que el bailaor estrena dentro de la programación oficial de la Bienal, esta noche, en el Maestranza. Buscando la inspiración allende los mares, y alejado (sólo aquí) de la familia, Farruquito recreará en esta nueva obra la visita de un grupo de flamencos que descubre el son cubano. "El mensaje es cómo la música puede unir a la gente en un segundo, en una nota, en un compás", asegura. Mira más allá del flamenco, pero no saca "los pies del plato", dice. Farruco guía sus pasos.

-¿Estaría su abuelo orgulloso de este nuevo montaje?

-Nunca se sabe... Si estuviese mi abuelo no sé si hubiera hecho este espectáculo de esta o de otra forma... Pero siempre me agarro a la base que él me dio: "Disfruta con lo que haces, hazlo con respeto y con muchísimo esfuerzo". Y, hasta ahora, yo no he sacado los pies del plato, yo bailo flamenco: yo bailo por tarantos, por soleá, por guajiras, por sevillanas flamencas, por tangos... Sigo bailando flamenco.

-¿Cómo compagina la dirección artística de la familia con proyectos tan individuales como éste?

-Les echo una mano cada vez que puedo porque en la casa siempre hacemos las cosas entre todos. Cuando puedo les monto alguna cosilla: Farruco está de gira con Paco de Lucía, Barullo tiene su propio espectáculo. Les opino y ellos a mí igual. Hay esa libertad.

-Es la primera vez que baila con mujeres que no sean de su familia, ¿echa de menos a los suyos sobre el escenario?

-Hasta ahora, sólo había bailado con mi madre [La Farruca] y mi tía [La Faraona]. Pero la verdad es que estoy disfrutando mucho de la experiencia con estas cuatro bailaoras, muy diferentes entre sí. Pero, sí, a la familia siempre se la echa de menos.

-¿Será El Carpeta [su hermano Manuel, el menor de la saga] el heredero del legado de los Farruco?

-Ése es un bicho. Ése va a dar que hablar si hace bien las cosas y no le da, como decimos nosotros, por ronear, porque eso se carga a los artistas. Si sigue siendo humilde como es, va a ser increíble.

-¿Le pone vídeos de su abuelo?

-Él mismo se mete en internet y los ve. Y después me pregunta: "Mani [como llaman a Juan Manuel en familia] "¿tú has visto el vídeo éste de papá Farruco?"

-Y usted, ¿qué aprendizaje obtiene ahora volviendo a ver los bailes que interpretaba su abuelo?

-En la época actual que estoy viviendo en el flamenco, lo que tengo muy presente es no que no hay que hacer tantas exhibiciones. Muchas veces los jóvenes nos obsesionamos con hacer 20 piruetas, empezar bailando y no saber cuándo terminas de meter los pies, de taconear... y estoy en un momento en que me apetece disfrutar con los detalles, disfrutar con la música. Eso lo hacía mi abuelo. Mi abuelo no era de los que salía y te hacía 20 minutos de baile; mi abuelo bailaba dos minutos, pero en esos dos minutos expresaba muchísimas cosas, y no tenía prisa por demostrar nada.

-La experiencia en la vida, ¿le ha dado serenidad en el baile a la hora de concebir y dirigir espectáculos en solitario como éste?

-Creo que sí. Te da serenidad y, sobre todo, paciencia. Paciencia para afrontar problemas de producción, por ejemplo, cuando hay gente que pierde vuelos, que no puede venir a ensayar... La paciencia te la da el tiempo.

-Marina Heredia presenta en la Bienal su nuevo disco, en el que usted escribe unas alegrías. La de compositor es una de sus facetas menos conocidas.

-Marina es muy amiga, me la escuchó cantar una vez con la guitarra, le gustó mucho y me pidió grabarla. A veces, en los espectáculos no se aprecia bien la letra y es bonito recuperarla así [Farruquito es autor de la música y las letras de Sonerías]. Siempre estoy abierto a compartir experiencias con los demás. Si no ¿cómo creces, cómo creas? En casa solo, llega un momento en que se acaban las ideas.

-Las entradas para su estreno se agotaron hace seis meses, ¿cómo se convive con esa presión?

-Imagínese. Hay gente que se pone nerviosa dos semanas antes del estreno... Yo llevo así desde marzo. Tengo muy buenas vibraciones, para el estreno y para el resto de la gira.

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