Del Nido dice que le han juzgado por ser quien es y no por lo que ha hecho

  • El caso Minutas queda visto para sentencia 14 meses después del inicio · El abogado sevillano reitera que el Ayuntamiento de Marbella todavía le debe 354.000 euros

José María del Nido se sentó en el banquillo de los acusados el 6 de abril de 2010 para ser juzgado en el caso Minutas por el presunto cobro de honorarios profesionales fuera de control en el Ayuntamiento entre 1990 y 2003. El tribunal que preside el magistrado Carlos Prieto confiaba aquel día en concluir la vista oral en 30 sesiones. Sin embargo, el juicio terminó ayer, 14 meses después, aunque también es cierto que durante los últimos meses sólo se han celebrado dos sesiones a la semana.

El punto final del caso Minutas lo han marcado las últimas palabras de los 16 acusados, ocasión que el abogado y el presidente del Sevilla no dejó escapar. A las 13:15 tomó el micrófono para agradecer al tribunal que preside el magistrado Carlos Prieto su "sensibilidad" y reconocer el esfuerzo de los funcionarios de la Sección Tercera de la Audiencia de Málaga, pero también para acusar a la Fiscalía Anticorrupción de haberlo sometido a un proceso inquisitorial "por ser José María del Nido Benavente", de haberle aplicado el Derecho Penal de autor, o sea, de perseguirlo por ser quien es y no por lo que ha hecho e, incluso, tuvo tiempo para subrayar que esta tendencia, expresamente refractaria al Estado de Derecho ha sido instaurada ahora, tras la Ley de Vagos y Maleantes de Franco, "por José Luis Rodríguez Zapatero en la Ley de Violencia de Género".

Afirmó que "si no fuera José María del Nido" la Fiscalía Anticorrupción no le habría pedido "más de 30 años de cárcel por prevaricación, malversación y fraude". Recalcó que no está en ninguno de los grandes casos por corrupción abiertos por la gestión del GIL en Marbella y a pesar de todo la acusación lo ha presentado como un actor principal de aquellos manejos. "En 29 años de ejercicio profesional jamás he visto un procedimiento de estas características, en el que se intente menos preciar el honor y honra de una persona". Llegado este punto hizo una inflexión personal al precisar que tiene seis hijos "y no saben lo difícil que es explicarles que uno no es un corrupto".

Los 15 minutos que empleó para expresar su última palabra los invirtió en su casi totalidad en arremeter contra el fiscal Anticorrupción de este procedimiento, Francisco Jiménez-Villarejo, por someterlo a juicio por ser abogado, por su "actuación profesional" durante la fiscalización de la contabilidad municipal que realizó el Tribunal de Cuentas. José María del Nido, que incluso echó mano de la Jurisprudencia y fue reprendido en varias ocasiones por el presidente de la sala, concluyó su derecho a la última palabra recordando que nada más tomar posesión la actual alcaldesa, Ángeles Muñoz (PP), trató de liquidar los honorarios con el Ayuntamiento de Marbella. "Si se hubieran liquidado a lo mejor hoy no estoy aquí, pero no se permitió y al final me deben 354.000 euros".

A lo largo de la vista oral José María del Nido ha sido interrogado a conciencia por la Fiscalía Anticorrupción que consumió la mayor parte de las 50 horas que duró su declaración y posteriormente empleó otras 30 horas en un duro alegato final que concluyó elevando su petición desde los 13 años de cárcel que reclamaba en el escrito de acusación provisional a 30, por los supuestos delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, delitos societarios, falsedad documental, deslealtad profesional, fraude y tráfico de influencias.

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