A prisión un joven tras atropellar a un menor en bici y darse a la fuga

  • La víctima, de 16 años, fue hallada anteanoche ya sin vida por su padre en una cuneta, en la carretera del Marquesado, en Puerto Real · El conductor se entregó una hora después y dio positivo en alcohol y droga

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Prisión incondicional. Esto es lo que decretó al mediodía de ayer el titular del Juzgado de guardia de Puerto Real contra el joven de 25 años acusado de haber atropellado mortalmente a un chaval que circulaba anteanoche en bicicleta por la carretera del Marquesado tras lo que se dio a la fuga.

La víctima, David Moraleda, de tan sólo 16 años de edad, fue hallado ya muerto por su padre, alarmado por su tardanza. en la cuneta de la CA-3205, en término de Puerto Real, a escasa distancia de su casa.

El conductor, identificado como José Ignacio M.C., de 25 años, y vecino también del Marquesado, fue conducido a la prisión de Puerto 2, acusado de un delito de homicidio, otro de omisión del deber del socorro y un tercero contra la seguridad del tráfico. Porque el joven, más de una hora después del atropello, dio positivo tanto en alcohol como drogas.

Según han indicado a este diario fuentes de la Guardia Civil, José Ignacio M.C., tras huir del lugar del accidente, registrado a las 21,50 horas del lunes, a bordo de un vehículo Hyundai Accent de color blanco con matrícula 1927-CRD, llegó a su casa, emplazada a unos dos kilómetros en la misma zona, pero ya en término de Chiclana. Allí le contó lo ocurrido a su hermana, que llamó a sus padres, que estaban ausentes en ese momento del domicilio. Y finalmente, casi una hora después, el joven compareció acompañado por sus progenitores en el cuartel de la Guardia Civil para dar parte del accidente. Ya para entonces, el menor había sido hallado sin vida por su padre.

Los guardias avisaron a agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil, que se personaron para practicarle la prueba de alcoholemia. Y el joven, más de una hora después del siniestro, arrojó en una primera prueba un resultado de 0,78 miligramos de alcohol por litro de aire aspirado, triplicando de este modo el tope máximo permitido, fijado en 0,25. Veinte minutos después, se le practicó una segunda prueba, que de nuevo volvió a triplicar la tasa máxima autorizada: 0,77.

También fue sometido a pruebas para determinar si había consumido algún tipo de estupefaciente, y según aseguraron desde la Guardia Civil, dio positivo en THC (tetrahydrocannabinol), esto es, en cannabis. Así las cosas, los agentes procedieron a su detención, tras lo que quedó recluido en los calabozos de Chiclana durante la noche hasta que ayer fue conducido ante el juez, que acabó decretando su ingreso en prisión. El joven tiene antecedentes por detenciones por supuestos delitos contra la seguridad vial, así como diversas infracciones por consumo de drogas.

El atropello del joven causó conmoción entre los vecinos que habitan en la zona de El Marquesado a la altura de la Venta Curro y poco antes de llegar al poblado que se localiza en esa zona, ya en el término de Puerto Real.

El suceso tuvo lugar en una recta de la carretera que ni siquiera posee arcén, si bien dispone a poca distancia de un pequeño carril de tierra paralelo a la vía. Según relatan algunos vecinos, el joven salió de su casa en bicicleta para comprar una Coca-Cola a una venta cercana. El tiempo transcurría, y con la noche encima, el menor aún no aparecía. La tardanza del chico comenzó a preocupar a su familia y fue el padre del chaval quien, en una bicicleta y con la ayuda de un vecino en una moto, iniciaron la búsqueda por los alrededores.

Poco después, el propio padre logró encontrar el cuerpo sin vida de su hijo en un lado de la cuneta a pocos metros de su domicilio, contaba ayer un vecino. Todo apunta a que el accidente se produjo cuando el chaval volvía de realizar la compra y circulaba por la carretera cuando fue alcanzado por un vehículo. Tras el fatal desenlace, agentes de la Guardia Civil y de las policías locales de Puerto Real y Chiclana se personaron en el lugar sobre las diez de la noche, donde se congregaron numerosos vecinos interesados por conocer detalles del desgraciado atropello que acabó con la vida del menor. En concreto, los policías chiclaneros trataron de sosegar a los familiares del fallecido y poner calma en medio de las escenas de dolor que se produjeron. Ayer, aún permanecía a un lado de la carretera de El Marquesado una cinta policial que sirvió para acordonar el lugar del siniestro. Muy cerca, se divisaba en el arcén la Coca-Cola de dos litros que fue a comprar el chaval.

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