La sobreeducación aumenta

  • Un 35% de universitarios tienen contratos de baja cualificación

No sólo la falta de empleo lastra las expectativas de los universitarios andaluces, también la calidad del trabajo pone en solfa la formación superior. En demasiadas ocasiones la labor que desempeñan estos jóvenes se encuentra por debajo de su cualificación. Es lo que se ha venido en denominar sobreeducación, una situación que ha llevado a muchos andaluces a emigrar para buscar un futuro acorde con su preparación.

Según los expertos, la fuga de cerebros parece detenerse, aunque la estadística del informe Las universidades españolas. Una perspectiva autonómica, de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, indican lo contrario. Hace dos años en España más de un 30% de la población universitaria desempeñaba trabajos de baja cualificación para su currículum académico. De ellos, casi la mitad eran empleados contables, administrativos o realizaban otros trabajos de oficina.

La situación en Andalucía no difiere mucho del panorama nacional. En este caso, los universitarios sin trabajo de alta cualificación representan el 35%. En este grupo, además del trabajo de administración y contabilidad, ganan bastante peso los servicios de restauración, personales, protección y vendedores, pues suponen el 12% de los contratos a licenciados.

Una realidad más que evidente. La restauración se ha convertido en el salvoconducto de muchos andaluces que se han quedado en paro tras la sacudida de la crisis. Abrir un bar se ha consolidado como una opción bastante recurrente para quienes guardaban unos ahorros y querían con su inversión afrontar el futuro. Hasta tal punto se ha extendido dicho sector que en algunas ciudades se ha llegado a hablar de burbuja hostelera. La proliferación de estos establecimientos ha provocado una subida en la contratación de camareros, trabajos la mayoría de las veces temporales, no muy bien remunerados y con personal que, pese a tener una titulación, se han visto obligados a aceptarlos para garantizar unos ingresos mínimos. Arquitectos, ingenieros y médicos han portado estos años la bandeja con la comanda de tapas con el fin de soliviantar su economía doméstica.

Si se ahonda en este ranking, Navarra vuelve a ser la comunidad donde la sobreeducación afecta menos a los universitario. En esta región casi el 75% de l os licenciados poseen un contrato inicial de alta cualificación, lo que supone ocho puntos más que la media española y diez más que la andaluza. Una diferencia que evidencia, otra vez, la brecha existente entre el norte y el sur de España.

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