Llull lleva la serie al cuarto partido

El Real Madrid logró forzar el cuarto partido de las semifinales de la Liga ACB contra el Caja Laboral tras superar al conjunto vitoriano (80-67) en la llegada de la eliminatoria a Vistalegre, donde de nuevo ambos equipos dieron lugar a una batalla agónica de la que esta vez los blancos salieron victoriosos gracias a la irrupción de Llull en el último cuarto.

La garra del base balear le ha convertido en el pulsómetro del coliseo madridista, en el jugador que tiene en sus manos la mecha que enciende a la grada. En casa y ante su público, cuando parecía que el Real Madrid acusaba la posibilidad de otro final apretado como los que ya le hicieron claudicar en el Buesa Arena, surgió Llull para anotar dos triples de manera consecutiva que dilapidaron las opciones baskonistas.

Su rebelión noqueó al Caja Laboral, que no encontró solución posible a la vía de escape abierta por el joven internacional. Como a comienzos de temporada, su buen hacer se vio acompañado por el de Velickovic, resucitado en esta serie, y el de la otra joven perla del equipo blanco, Ante Tomic. Tres baluartes del futuro blanco que, con el auxilio del capitán Felipe Reyes, hicieron posible el cuarto encuentro de la serie.

Esos fallos que impidieron al equipo blanco arrebatar a su rival el factor cancha en la eliminatoria obligaban ahora a un esfuerzo extra, sobre todo por parte de aquellos jugadores que hasta el momento habían pasado más desapercibidos. Uno de ellos era el joven Tomic, superado por Splitter en Vitoria, pero esta vez fue mejor.

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