Victoria por la mínima del Villarreal ante un Sevilla sin pólvora

El Villarreal logró una importante victoria por un gol a cero frente al Sevilla, sin la brillantez habitual y en un partido espeso en el que también colaboró el conjunto sevillista, que tan sólo al final pareció reaccionar aunque sin éxito.

Ambos equipos firmaron un partido pobre, en el que los locales pusieron más fútbol y sobre todo más ambición, mientras que los visitantes lo intentaron todo pero demostró estar falto de pegada en ataque.

El Villarreal solventó los primeros 45 minutos con un dominio claro, pero sin la brillantez de otros días debido, en parte, a que los locales se encontraron a un rival encerrado en su campo con un planteamiento temeroso y con la idea clara de no dejar jugar al Villarreal.

La tranquilidad de los primeros veinte minutos para el Sevilla desapareció al surgir las combinaciones de la línea de creación del Villarreal con Cazorla, Cani, Rossi y Nilmar y las sensaciones cambiaron.

A la tercera ocasión del Villarreal, el brasileño Nilmar Honorato ya no perdonó a la media hora y superó a Palop, tras un gran pase de Rossi al espacio, con un gol que no cambio la decoración, ya que el Sevilla solo contaba con la opción de buscar a Kanoute con balones largos.

La segunda parte incluso fue peor, ya que si en la primera era el Villarreal el que al menos buscaba con claridad la portería contraria, en estos segundos 45 minutos los locales buscaron refugiarse en la ventaja adquirida y en buscar el contragolpe.

Además, este segundo tiempo empezó con polémica, debido a dos fueras de juego, uno por bando, que en el caso de los sevillistas fue muy protestado al generar muchas dudas la decisión y porque pudo significar el empate.

Aunque el Sevilla se encontró con el balón, careció de claridad a la hora de manejarlo y tan solo los balones aéreos en busca a Kanoute inquietaban a los defensas rivales.

Manzano apostó por poner más pólvora en el campo y dio entrada a Negredo y Capel. Dos remates tras acciones a balón, la primera de Kanoute (70') y la segunda de Fernando Navarro en (81'), obligaron a Diego López a emplearse a fondo en un final de partido en el que el Villarreal acabó pidiendo la hora, más por sensaciones que por peligro, aunque al final el gol del Sevilla no llegó.

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