La alarma no se apaga y es para estar preocupado

  • El Granada CF continúa igual, pasan las semanas y no es capaz de recuperar la sonrisa · Al '74' también se le ha olvidado ganar, pese a la mejoría en su juego

Nada, que no hay manera de que los equipos granadinos levanten cabeza. Estamos a punto de cumplir un tercio de la competición y el panorama es desalentador. Basta mirar la clasificación y es para echarse a llorar. Un equipo en puesto de promoción de descenso y el otro con un punto más y muy cerca del peligro. La alarma lleva encendida un tiempo, pero sigue así una semana tras otra y no se vislumbra cuándo se va a apagar.

l TÓPICOS DEL FÚTBOL

Acumular seis semanas consecutivas sin ganar es complicado de digerir. Se buscan las causas, se habla de una espiral negativa, se utilizan muchos tópicos del fútbol para tratar de encontrar una explicación a lo que está sucediendo, pero el caso es que el Granada CF no sale del agujero. Se juega mejor, se juega regular, se juega peor, y al final del partido lo mismo de siempre: no se ha ganado. Con este ritmo de puntuación se va a ningún sitio. Los de arriba marchan a velocidad de crucero y si se observan las distancias uno acaba por deprimirse. Ganar se ha convertido en una obsesión, se cree que a la próxima se va a romper esa racha negativa, pero llega el momento y todo continúa igual.

l ESFUERZO ADMIRABLE

Pese a la mala situación, los aficionados más fieles no se desaniman. No se lo piensan dos veces a la hora de viajar. Acuden con la esperanza de llevarse una alegría y no pierden la fe en que la reacción terminará llegando. Su esfuerzo es admirable. No se quejan mucho, sienten los colores, padecen una decepción tras otra y soportan con dignidad lo que les viene. Al domingo siguiente están de nuevo a la vera del equipo para alentarlo. A Marbella fueron unos 200 seguidores y hasta no se fueron descontentos del todo de vuelta a Granada. Se hacían a la idea de que se iba a perder una vez más un partido, hasta que un tanto a poco del final evitó algo peor.

l ALTUNA SE HACE NOTAR

Llamaba la atención que el máximo goleador del equipo hubiera desaparecido de las convocatorias con Pedro Pablo Braojos. Un jugador de sus características siempre viene bien tenerlo a mano por si hay que recurrir a un llegador de área en cualquier momento. Altuna no fue titular en Marbella y pese a todo rescató un punto para el equipo cuando el partido agonizaba. Se reivindicó con ese tanto. Su cabeza apareció en el momento oportuno. Lo mismo habría que plantearse colocarlo alguna que otra vez de delantero, porque va muy bien por arriba y es un gran rematador. Son condiciones que distinguen a los buenos arietes. Tal vez se le podría probar, aunque tampoco quiero meterme a técnico, que no es mi misión.

l AFINAR MÁS

Mejor no perder la esperanza ni obsesionarse con nada en especial. Es de suponer que en algún momento llegarán rachas mejores y todo se verá de una manera muy distinta. El calendario más próximo no invita a ser optimista, pero creo que ya da igual el rival que esté enfrente. Habrá que afinar aún más, evitar errores a la hora de defender que están costando demasiados goles y procurar más atino a la hora de rematar hacia la portería. Ya sea el Poli Ejido o el Jaén el enemigo, hay que mentalizarse para tratar de dejar los menos puntos posibles en el camino. Y es que no sólo está en juego agotar las opciones de pensar en algo importante, sino que la continuidad en la categoría puede correr peligro de seguir en una línea parecida.

l NÚMEROS

El Granada 74 acumula unos números preocupantes en casa. Cierto es que los objetivos no se logran sólo en los partidos locales, pero no lo es menos que para escuadras como el '74', de bajo presupuesto, mucha juventud, estadio con características especiales y carencias evidentes (quizá la mayor, la de un delantero nato en forma), los partidos en campo propio tienen un valor superior al de tres puntos. Y los de Rivera sólo han ganado dos de sus seis partidos en el Ávila Rojas, han empatado otros dos y perdido otros tantos. En total, ocho puntos de 18 posibles. Demasiado pocos, pues de seguir la misma tendencia, y teniendo en cuenta que a domicilio el equipo rinde mucho menos, se pasará muy mal para salvar el objetivo.

l DELANTEROS

Y un dato más: el equipo necesita goles. Crea ocasiones, pero no las materializa. Sale a una media de menos de un tanto por partido (10 en 12 encuentros). Rivera fue sincero el domingo y señaló su deseo de que le traigan al menos a dos peloteros, aunque es consciente de la penosa situación económica del club. En Tercera hay buenos arietes que no cobran mucho. Ahí está Thompson, de pichichi. Y ese es de la casa.

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