Y 8.141 días después...

  • Al fin Llega el día en el que el espectáculo de la Segunda División A regresa a la ciudad de Granada Tres partidos El conjunto rojiblanco culmina ante el Valladolid una semana repleta de encuentros

Cuando el Granada CF salte hoy al césped del Estadio de Los Cármenes, en la memoria de algunos aficionados, no muchos, estará aquel último encuentro que el conjunto rojiblanco disputó en Segunda División A. Fue un 22 de mayo de 1988, y en aquel entonces se terminó una temporada que culminó con el descenso a Segunda División B con una victoria por dos a cero ante el filial del FC Barcelona.

Desde entonces, han pasado 8.141 días, más de 22 años que hoy llegan a su fin. Y lo hará tras un maratón de partidos en apenas siete días, que tendrá su continuación el próximo miércoles con la visita de Real Betis en la segunda ronda de la Copa del Rey.

Pese a que el resultado del choque en el Manuel Ruiz de Lopera estuvo condicionado por los errores defensivos, la buena imagen mostrada por el equipo de Fabri en Albacete, han hecho albergar muchas esperanzas a los seguidores rojiblancos, que podrán ver cual es el verdadero nivel de su equipo en la nueva categoría. Pero lo harán ante uno de los equipos que mejor nivel ha demostrado en la primera semana de campeonato, tanto en Liga como en Copa.

Recién descendido de Primera División, el cuadro entrenado por Antonio Gómez llega a Granada con fama de 'coco' y con una plantilla muy competitiva. La cómoda victoria ante el filial del Villarreal y la goleada que le endosó a Las Palmas, plantea dudas en el entorno rojiblanco, teniendo en cuenta que el nivel defensivo mostrado en Sevilla no fue del todo satisfactorio.

Sin embargo, y en ello ha querido incidir el técnico gallego del Granada CF en las pocas sesiones que ha tenido para preparar el choque, el Valladolid también tiene defectos. Ocho goles en dos partidos a favor indica el poder ofensivo del equipo blanquivioleta, pero en el debe tiene el haber recibido tres goles ante Las Palmas cuando los canarios contaban con un jugador menos.

La victoria en Albacete ha dotado a los rojiblancos de una confianza en el juego que deberán demostrarla en su terreno de juego, donde el equipo lleva temporada y media sin perder en Liga (la última derrota fue el 11 de enero del 2009 ante el Conquense) y que debe ser la principal arma para lograr la permanencia cuanto antes.

Los problemas físicos y las ausencias obligarán a Fabri a realizar cambios en el once inicial, sobre todo en defensa, aunque quizá pueda haber alguna sorpresa en la medular. El compromiso con la selección de Ghana de Jonathan Mensah y los problemas que sigue teniendo Íñigo López en un dedo de su pie, harán que el centro de la zaga cambie por completo con respecto al de hace siete días. No obstante, era previsible que hubiera cambios en la retaguardia tras los errores cometidos.

Dos son los únicos centrales disponibles con los que cuenta Fabri por lo que a priori, Mainz y Manolo Lucena tienen asegurado el puesto, sobre todo el segundo tras su gran rendimiento en el Carlos Belmonte. Mas dudas plantea Mainz, que se reincorporó al grupo esta semana tras su rotura fibrilar por lo que quizá no se le fuerce pese que su regreso lo desea todo el mundo. De ser así, Rubén volvería a ser central y Siqueira repetiría en el lateral zurdo, opción menos probable.

En principio, no habría más novedades en el equipo titular, pero el rendimiento en la media punta de Carlos Calvo el pasado miércoles quizá le permita entrar de inicio en detrimento de uno de los dos organizadores (Óscar Pérez o Abel), lo que supondría además variar el dibujo sobre el césped.

Por lo demás, Orellana, Dani Benítez y Álex Geijo serán los hombres más adelantados de un equipo que quiere arrancar la temporada en casa demostrando que lo de Sevilla fue una mala tarde. Ya habrá tiempo de pensar en revanchas cuando termine el choque.

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