Las esperanzas resucitan, pero sigue complicado

  • El Granada CF se resiste a dar por perdida la temporada y está dispuesto a agotar las opciones que quedan, por si a los demás se les ocurre fallar en la recta final

Hace dos semanas y después del empate con el Baza parecía que la temporada no iba a tener más historia para el Granada CF. Pero en el deporte ya se sabe... hasta el rabo todo es toro. Las victorias ante Lorca y Mazarrón han resucitado las esperanzas de lograr uno de los puestos que dan derecho a disputar las eliminatorias de ascenso. Cuatro puntos le separan de esa frontera a falta de que se jueguen los últimos cinco encuentros. El margen de error ya se agotó y sólo cabe pensar en ganarlo todo para presionar a equipos que ya se veían con el billete para acabar entre los cuatro primeros y ahora les ha entrado el vértigo de verse en la altura.

l PAGOS PENDIENTES

La semana anterior fue complicada. Los jugadores anunciaron que iban a ejercer protestas más contundentes. Son tres meses los que se adeudan y eso, se quiera o no, genera demasiada inquietud. El sábado, el presidente Paco Sanz bajó al vestuario y trató de tranquilizar los ánimos. Eran ya demasiados días sin saber nada nuevo, lo que había creado un clima de incertidumbre. Según lo prometido por el máximo responsable de la entidad, se va a pagar una nómina en los primeros días de esta semana, y otra antes de llegar al partido de este próximo domingo. Sólo hay que esperar que esta vez se cumpla, porque de promesas llevamos ya un mes y no se ha soltado ni un euro.

l ¿CUENTAS CLARAS?

Las peñas rojiblancas mantuvieron una reunión con Sanz y algunos de sus directivos. No ha trascendido de forma clara lo que allí se trató. Se presentaron unas cuentas en las que se indicaba que hay unos 450.000 euros pendientes de cobro y que proceden de patrocinadores. Lo que no se sabes es cuándo se va a diponer de ese dinero. Puede tardar un mes, dos, tres o... Mientras tanto los directivos con más disponibilidad económica han decidido soltarse el cinturón y echar un cable en estos momentos de agobio. Se tira hacia adelante y ya se verá hasta dónde se llega. Cuando la economía aprieta hay que unir esfuerzos, pero claro, aquí en Granada hablar de uniones, fusiones o como se le quiere llamar, suena a utopía. Cada uno prefiere ir por su lado y disfrutar con el mal ajeno.

l PASITO A PASITO

Miguita a miguita va el Granada 74 en las últimas jornadas. Durante el invierno acumuló provisión y de eso se alimenta ahora cuando los demás aprietan. Pese a no ganar durante un mes mantiene seis puntos de distancia con la frontera del descenso. Restan nueve jornadas y aún debe conseguir de dos a tres victorias para no verse más comprometido. Está entre los peores de la segunda vuelta y para evitar más sufrimientos, más vale que siga sumando puntos a su casillero cuanto antes. Ante el Albacete va a disponer de otro enfrentamiento ante un rival directo.

l CON LO PUESTO

Al equipo de Antonio Tapia le están pasando factura las lesiones en las últimas semanas. Está bajo mínimos y muchos de los que están sanos están muy castigados. Acumulan muchos minutos en sus piernas y echan de menos esa chispa necesaria para ofrecer lo mejor de sí mismos. El consuelo es que sólo les queda dos meses por delante y hay que hacer el último esfuerzo para cumplir el objetivo.

l OXÍGENO PARA EL BAZA

La victoria del domingo ha supuesto un balón de oxígeno necesario para seguir con tesón en las cinco durísimas jornadas que restan para llegar al final de temporada. Queda bien colocado, con el terreno un poco más despejado, pero sin que nada se aclare. Cada jornada que pase va a moverse mucho la clasificación, y habrá que estar preparados para no perder la calma si alguna semana la posición no es buena.

l MENTALIDAD FUERTE

Lo que si demostró ayer el equipo bastetano es que está fuerte, y eso a esta alturas es fundamental, tanto física como mentalmente. Cualquier equipo en esta situación y después de ponerse por detrás en el marcador en casa, como ocurrió el domingo, hubiera dejado a un lado la cabeza y hubiera intentando resolver a fuerza de impulsos y encomendándose a la bravura y las individualidades; pero el Baza no cayó en ese error, estaba convencido de que podían hacerlo en equipo, sin prisas, con seguridad y aferrándose al guión, y eso al fin y a la postre da resultado. Ahora toca preparar la tropa para la siguiente batalla, es en Cartagena. Allí los locales no se sabe a ciencia cierta como van a afrontar el partido, no están en su mejor momento, la derrota de la pasada jornada les ha dejado prácticamente fuera de la lucha por la lucha por el ascenso, pero nunca se sabe. Va a ser difícil puntuar, pero de lograrlo podrá la directiva empezar a poner a enfriar la bebida espumosa. Con dos victorias, e incluso, con una y dos empates, siempre que se gane al Mazarrón en casa y se empate en Marbella, puede ser suficiente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios