Aquellos maravillosos años

  • McEnroe y Borg dieron brillo al torneo granadino, del que salió victorioso en la final Sergi Bruguera

Como en los viejos tiempos. Björn Borg y John McEnroe fueron las verdaderas estrellas del torneo Legend's Senior Tour disputado ayer en Granada. Ellos dieron el espectáculo, y Sergi Bruguera se llevó el torneo. Los tres, con Emilio Sánchez-Vicario, Carlos Costa y Richard Kracijec como invitados de honor, demostraron que el que tuvo retuvo, ante las tres mil personas que se dieron cita en el Palacio de Deportes.

McEnroe dejó salir, como no podía ser de otra manera, a su personaje. Si antes le llovían las multas por su comportamiento en las pistas, ahora es premiado con los aplausos de la afición. Consciente de qué es lo que el público quiere ver, no defraudó. Sobre todo en su enfrentamiento con Borg, en el que hizo todo el repertorio, desde protestar al árbitro a tirar la raqueta.

Tres horas antes de que comenzara el show, el Legend's dio sus primeros pasos de una forma un tanto fría con el duelo entre Costa y Kracijec, que cayó del lado del primero (6-3). El segundo plato lo sirvieron Borg y Sánchez-Vicario, que, pese a no estar demasiado fino, se llevó el partido en el tie break (7-4) tras igualar a cinco juegos. Bruguera barrió a Costa (6-3), y McEnroe se hizo el amo de la pista ante un Sánchez-Vicario que le siguió el juego en todo momento (6-2). Comenzaba el espectáculo. Entre Bruguera y Kracijek no hubo color, y el primero se clasificó para la final por 6-3.

Poco después de que dieran las nueve de la noche, se produjo el momento más esperado. Sabedores de sus virtudes y de sus actuales carencias, Borg y McEnroe no defraudaron. Los dos combinaron golpes certeros, sacaron el máximo provecho de sus repectivos servicios (ninguno fue capaz de romper el del otro) y se animaron con cada punto. McEnroe (al que no le debe gustar perder ni a las chapas) fue dejando poco a poco al actor y subiendo el tono de su juego. Así, el sexto juego lo finiquitó con un ace brutal. Su mejor condición física no fue suficiente y el partido hubo de llegar al tie break en el que McEnroe hizo gala de un mejor saque para llevarse el gato al agua (7-3).

Cinco minutos después de las diez de la noche comenzó la final, en la que el estadounidense aflojó el ritmo y, evidentemente muy cansado, nada pudo hacer, en una final a diez puntos, contra un Bruguera mucho más fresco. El catalán fue el mejor y se llevó el título ante un McEnroe que no le dio réplica alguna (10-3).

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