España se compromete con Bruselas a cerrar los Presupuestos de 2016 en julio

  • El Gobierno manda a la CE las alegaciones para evitar la multa por incumplir el objetivo de déficit

España presentó anoche a la Comisión Europea el texto de alegaciones para tratar de reducir al máximo la multa por déficit excesivo que prepara Bruselas, un texto en el que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy anuncia que adelantará a julio el cierre del Presupuesto de 2016 para controlar el gasto público, cuando lo habitual es que se postergue hasta final de año. En el documento, España defiende que una multa sería "contraproducente" e "incoherente", y se compromete a situar el déficit público por debajo del 3% el próximo año mediante la puesta en marcha de varias medidas con una "estrategia de gestión de presupuesto que ayudará a frenar el gasto", tal y como anunció el martes el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Entre ellas, y siempre que se haya formado nuevo Gobierno, se precisa en el documento, se aprobará una reforma del Impuesto de Sociedades con un impacto presupuestario estimado de 6.000 millones de euros en 2016. Esta medida se complementará con la puesta en marcha de medidas adicionales para luchar contra el fraude fiscal (1.000 millones de euros), que serán aprobadas mediante Real Decreto cuando se constituya el nuevo Gobierno.

La UE ha constatado la falta de "medidas eficaces" por parte de España y Portugal para situar sus respectivos déficit públicos por debajo del 3%, y ayer abrió un plazo de 10 días para que los países presenten sus defensas y de 20 días para el Ejecutivo comunitario fije la cuantía de la multa.

El Gobierno en funciones alega en este documento que "existen razones de peso" para no multar a España por la desviación de los objetivos de 2015 -con un déficit del 5,1% en lugar del 4,2% reclamado-, algo que sería dar un paso en la "dirección contraria" a lo que Europa necesita y que "no tendría en cuenta las principales prioridades de la política económica" que actualmente persigue la UE.

"En un momento de creciente incertidumbre y riesgos, tanto para la economía mundial como para los mercados financieros europeos, proteger la credibilidad del marco de gobernanza de la Unión Europea y de la zona euro resulta crucial en la formulación de la política económica", alega España.

En esta línea, el Ejecutivo de Mariano Rajoy enfatiza que nuestro país no supone una "amenaza" para la estabilidad de la zona euro, por lo que defiende que la multa sería "incoherente" y "contraproducente". Asimismo, ve "paradójico" una sanción en base a la desviación de un solo año a un país que ha estado siempre plenamente comprometido con las normas europeas.

España también cuestiona en sus alegaciones las "inconsistencias metodológicas" a la hora de evaluar la acción efectiva en el caso de España -que atribuye un crecimiento cero en 2015 a España-. "La revisión actualmente en curso de la metodología no hace sino reforzar aún más la necesidad de un enfoque prudente", sostiene.

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