"Queremos ser siempre niños, que cada día tenga sorpresas"

-Probemos a hacer una entrevista en la que ustedes hacen las preguntas.

-¿Nosotros preguntamos y respondemos? ¿Y usted cobra por esto?

-No exactamente. Yo les digo versos de sus canciones. Esas son las preguntas.

-OK, es su entrevista.

-Verso 1. Con las piedras de mis bolsillos, te voy a construir un castillo. Es toda una idea en plena crisis inmobiliaria.

-En los malos tiempos hay que tirar de la lírica. En Brasil hacían todo tipo de objetos con las anillas de las latas de refrescos. Verdaderas joyas. La crisis despierta la imaginación.

-Verso 2. Soy un bicho que se come música muy flamenca.

-Ese verso está en una canción muy rockera. Es nuestro alimento, de La Paquera a Frank Zappa.

-Y ese alimento ahora es gratis.

-Cuesta entender lo que está pasando. Yo no sé ni cómo se baja de internet. Disfruto comprando la música y, sobre todo, vinilo. Si se quema la casa, lo que salvo seguro son los vinilos. Vinilos y niños primero.

-Verso 3. Nadie te puede robar tus aventuras.

-Esa es la única filosofía de la vida. El dinero o el coche te lo pueden robar, con lo que no valdrá tanto. Pero nadie te puede robar tu biografía, tu experiencia. Eso es lo que te vas a llevar y lo único valioso.

-Verso 4, que es una pregunta en sí mismo. ¿Para qué sirve una canción que no diga nada?

-Lo primero que buscas es tener una buena canción y una buena canción tiene que decir algo. No te vale de nada una producción de la leche o un pedazo de punteo si sólo estás desbarrando. No hay artificio que te arregle una mala canción. Si es mala, es mala. Si el niño es feo, es feo.

-No todo el mundo puede ser Bob Dylan.

-Menciona al más grande. O las letras de Lennon o Manuel Molina. Te evocan imágenes, aunque no sepas muy bien lo que quieren decir. Es poesía. Pero lo que se oye a todas horas es parloteo, nada. Cómete un poco la cabeza, hombre, intenta decir algo.

-Verso 5. ¿Para qué sirven las murallas?

-Sabemos todos muy bien para lo que sirven. Para separarnos. Es muy útil para los poderosos tenernos permanentemente enfrentados en guerras o en estratos sociales. Para que no hubiera pobres tendría que no haber ricos. Y eso no se cambiará nunca.

-¿Todas las guerras son por dinero?

-O por una mujer. Con lo cual las mujeres son murallas. Mire, si las mujeres fueran buenas, Dios tendría una. O Dios es una mujer, que también podría ser. En fin, creo que nos estamos desviando. Naturalmente, las mujeres son maravillosas y no sé cómo ha salido el tema.

-Verso 6. Somos más listos que los propios animales.

-Bueno, eso es una ironía. Los hombres somos animales, los más listos y los más tontos. Construimos pirámides por un lado y, por otro, inventamos ingenios para destruirnos. Los animales, por contra, son gente que se rige por su instinto, no hay maldad. ¿Más listos, más tontos? Según se mire.

-Verso 7. Ganamos para perder.

-Cada triunfo encierra una gran derrota. Por ejemplo, el éxito encierra una gran derrota, la fama. Con la fama se pierden muchas cosas y más ahora que vas a un sitio público y sabes que cada desconocido lleva una cámara. No hay refugio para el famoso. Hay cazadores de famosos en cada esquina. La fama es el peaje del éxito y nadie en su sano juicio debería aspirar a ser famoso.

-Verso 8. Tirar 'palante' como niños, siempre alegres y elegantes.

-Todavía nos consideramos niños. Queremos ser siempre niños, que cada día tengas sorpresas. Un niño se sorprende por cualquier gilipollez, porque todo le parece nuevo, porque cada día aprende. La frase la dijo alguien: la vejez es perder la capacidad de sorpresa. Y eso no tiene que ver con la edad. Con 30 años puedes ser un auténtico viejo.

-Lo de la elegancia...

-Es lo mismo, la elegancia no está en llevar una corbata. En ese sentido, no somos muy elegantes que digamos. Pero los mayores nos enseñaron a hacer las cosas con arte. Hay que tener arte para todo.

-¿Y eso cómo se hace?

-El secreto de la elegancia está en hacer lo que quieres sin hacer daño a nadie.

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