Trapos sucios en el hemiciclo

  • Ni el PP ni el PSOE se han resistido a la tentación en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso.

Para la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, el PP protagoniza una "película de espías" cuyo argumento se escribe en la Comunidad de Madrid y que conseguirá "hundir" a este partido. En opinión de su interpelante en el pleno, Soraya Sáenz de Santamaría, el Gobierno da mal ejemplo con las compañías que gastan sus miembros, como el titular de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. Como el fin de semana pasado el ministro se fue de caza nada menos que con el juez Baltasar Garzón, perseguidor de la presunta trama de corrupción relacionada con el PP, la portavoz ha remarcado con contundencia: "Bermejo se va de cacería con quien no debiera".

El pleno del control ha sido el primero del año y estuvo ayer precedido de la comparecencia del jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la crisis económica y el aumento del paro. Hoy el presidente se ha vuelto a ver las caras con el líder del PP, Mariano Rajoy, con quien ha repasado los asuntos largamente debatidos ayer en el hemiciclo, para llegar casi al mismo punto.

El jefe de la oposición cree que el Ejecutivo falla en el diagnóstico y tiene que mandar al paro a su equipo económico, encabezado por Pedro Solbes, y Zapatero está convencido de que, tarde o temprano, España recuperará la creación de empleo. Pero justo antes de acabar su respuesta a Rajoy, el presidente no ha podido evitar referirse a los problemas internos en el PP, eso sí, bajo el envoltorio de un consejo a su contrincante. "No hable de los cambios que necesitamos, primero piense a lo mejor en los cambios que ustedes necesitan", le ha espetado cuando ya se le acababa el tiempo, arrancando aplausos de los socialistas.

Después, el cara a cara entre Sáenz de Santamaría y María Teresa Fernández de la Vega ha versado sobre los servicios públicos y la "cuneta", en la que en palabras de la diputada del PP el Gobierno ha dejado tirados a los españoles, tanto a los parados como a los "damnificados" de la ministra Magdalena Álvarez.

Revuelo ha causado en los escaños su intervención, tanto en los del grupo popular como en los socialistas, hasta el punto de que la vicepresidenta de la Cámara, Teresa Cunillera, que en esos momentos ejercía como presidenta, ha tenido que rogar un poco de cortesía. Y ello por las protestas y comentarios suscitados cuando Sáenz de Santamaría ha dejado caer, como de pasada, que "el ministro Bermejo se va de cacería con quien no debiera" y que todavía no se sabe si "ha vuelto ya de Jaén", donde practicó su afición cinegética.

Al contestarla, De la Vega ha hecho oídos sordos a estos comentarios y ha preferido reprocharle que continúe con su estrategia de "mucho ruido y pocas nueces". Pero en la réplica la portavoz del grupo popular ha insistido en mencionar al ministro cuando explicaba que gobernar consiste en "pedir austeridad y predicar con el ejemplo, lo contrario que el señor Bermejo".

Como contraataque, la vicepresidenta le ha recriminado que el PP se dedique a esperar "a ver si se hunde el barco" mientras todo el país rema en la misma dirección para salir de la crisis. "Quienes se van a hundir son todos ustedes ante tanta marejada que parece más de película de espías y de efectos especiales que del principal partido de la oposición", ha proclamado. Para cerrar, con el mismo optimismo de Zapatero, le ha anunciado: "No sabe lo que lamento tener que decirle que vamos a salir adelante... a pesar de ustedes.

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