Balenciaga, un costurero hecho a sí mismo

  • La reina Sofía inaugurará este jueves el museo dedicado al diseñador vasco, considerado el creador de la alta costura y "el único costurero de verdad" según Coco Chanel.

En 1911 Cristóbal Balenciaga era un joven de 16 años que iniciaba su carrera como sastre en unos grandes almacenes de San Sebastián. Un siglo después, su localidad natal de Getaria abrirá al público un museo dedicado a una obra que ocupa un espacio indiscutible en la historia de la alta costura. La reina Sofía inaugurará hoy este museo, situado en un paradisíaco enclave que mira al mar Cantábrico.

Casi un centenar de piezas de Balenciaga, 70 vestidos y una veintena de complementos, conforman la exposición permanente, montada a partir de las más de 1.200 piezas de su colección que se irán mostrando de forma rotatoria por periodos no superiores a un año debido a requisitos de conservación. Entre las piezas que se mostrarán en esta primera etapa, se exhiben un abrigo y un vestido que Balenciaga confeccionó para Grace Kelly y el traje de novia de la reina Fabiola de Bélgica, que fue propietaria del palacio Berroeta-Aldamar, unido ahora a la moderna cubierta acristalada del museo.

Éstos y el resto de modelos se han distribuido por temáticas y para su colocación la luz y el color son fundamentales, desde el blanco inmaculado para los trajes de novia al azul oscuro para los de noche. La visita parte de un primer espacio, Comienzos, donde se han reunido creaciones de los primeros años de Balenciaga, cuando trabajó en San Sebastián, Madrid y Barcelona, entre ellos el que se considera su vestido más antiguo, un traje sastre de 1912 para su prima.

El recorrido sigue por las salas Día, Cóctel, Noche, Novias, y concluye en Balenciaga esencial, donde se ofrecen, además, proyecciones del proceso de creación del vestido, desde el patrón hasta su ensamblaje. Todos los vestidos, abrigos y trajes se exponen sobre maniquíes hechos a medida y son protagonistas absolutos de este lugar único en la historia internacional de la moda.

Algunas de las personas para las que trabajó Balenciaga han donado sus vestidos a la Fundación que gestiona el museo y que tiene como presidente fundador al modisto francés Hubert Givenchy. Los presidentes de honor son los Reyes de España y Fabiola de Bélgica. Hoy abre sus puertas para mostrar al mundo las creaciones de este costurero de los de verdad, como dijo de él Coco Chanel.

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