Consejos prácticos para recuperar el sueño perdido

  • Dejar los problemas a un lado, evitar el café y el alcohol o realizar ejercicios de relajación ayudan a combatir el insomnio

Los problemas para dormir causan trastornos en muchas personas cuya rutina se ve afectada considerablemente por la falta de sueño. Quien más y quien menos conoce la sensación de irse a la cama una noche y levantarse a la mañana siguiente sin haber cerrado aún los ojos o al menos con la sensación de no haberlo hecho, con el mismo cansancio con el que se fue a intentar dormir la noche anterior.

Sin embargo, hay gente para la que la falta de sueño se convierte en una pesadilla que termina convirtiéndose en una enfermedad: el insomnio. Aunque muchos identifican esta dolencia solamente con la dificultad para quedarse dormido, lo cierto es que esta enfermedad puede tomar otras formas como despertarse continuamente durante la noche o despertarse muy temprano por la mañana.

La principal consecuencia para los que sufren este mal es una sensación insoportable de cansancio constante. Una de las causas que provocan esta enfermedad, tan habitual en la sociedad actual, es el calificado como estrés externo. Los problemas en el entorno laboral o familiar, las preocupaciones sobre el futuro o el malestar emocional impiden que cuando llega el momento de irse a la cama se pueda conciliar el sueño con normalidad para que realmente sea reponedor.

Además hay muchas personas que ante la imposibilidad de quedarse dormidos ven el momento de irse a la cama con temor e incluso con inquietud.

Aquellas personas con una personalidad ansiosa o que tienden a interiorizar todos los problemas que viven durante el día -e incluso los de los demás- y llevárselos a la cama son las que sufren con más asiduidad este tipo de trastornos, para los que existen soluciones.

La coyuntura económica actual causa que sea mayor el número de personas que acuden a su farmacéutico en busca de una solución a sus problemas de sueño y es que son precisamente las preocupaciones laborales las que más afectan a la mayoría de los ciudadanos. La incertidumbre de continuar trabajando o la imposibilidad de pagar algunas deudas se convierten en yugos difíciles de llevar.

Ante estas realidades y muchas otras la medicina, tanto natural como química aporta algunas soluciones más o menos prácticas, para los casos más leves. Si los problemas no se solucionan será el momento de acudir al médico y buscar otro tipo de antídotos para volver a soñara por las noches.

Las infusiones como la tila o la valeriana, las grageas de esta misma hierba o la Dormidina, que ya se puede distribuir sin prescripción médica son alguna de los remedios que más se piden en las farmacias para ayudar a aquellos que tienen serios problemas para dormir cuando llega la hora de irse a la cama. Y recordar que la siesta, uno de los llamados tesoros nacionales, no debe durar más de quince o veinte minutos.

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