Educación salda la deuda con los centros infantiles y mantiene la oferta de plazas

  • Más de 9.000 menores de tres años acuden a su primer día de clase. La Junta afirma que ya sólo debe un mes a las guarderías municipales y que no ha recortado ni en puestos ni en bonificaciones.

Ni centros cerrados, ni protestas. El curso escolar comenzó ayer oficialmente para 9.179 niños granadinos menores de tres años con absoluta "normalidad" gracias a que la Junta de Andalucía abonó este viernes, in extremis, el pago de gran parte de la deuda que mantenía con la mayoría de sus centros públicos y conveniados. "Hoy empieza el curso sin un sólo recorte", dijo la delegada provincial de Educación, Cultura y Deportes, Ana Gámez, desde la escuela infantil Portal de Belén, que está situada en el Polígono de la Cartuja de Granada. Y es que un día antes del arranque de curso la Consejería ha saldado toda la deuda con las escuelas infantiles concertadas y parte de que mantiene con las municipales.

La mayoría de los niños de primer ciclo de Infantil, unos 8.400 concretamente, están matriculados este curso en la red pública de enseñanza y por tanto estaban afectados por los retrasos que mantenía la Consejería de Educación.

Las guarderías llevaban más de un trimestre sin cobrar las plazas conveniadas y habían advertido que si la Administración no les pagaba todo lo que les debía no abrirían sus puertas a los escolares más pequeños. "Sólo nos falta abonar un mes a las escuelas municipales", informó Gámez.

La Junta ha salvado el primer obstáculo a tiempo. Ahora hace falta que haga lo mismo con las empresas que ofertan los principales servicios educativos en la provincia, como son el comedor, las aulas matinales y las actividades extraescolares que amenazan con parar la actividad en Primaria, que empieza el próximo lunes 10 de septiembre.

Según informó ayer la delegada, la Junta ya ha abonado más de seis millones de euros a las empresas afectadas, pero todavía están negociando un plan de pagos.

"Estamos haciendo un gran esfuerzo para que el comienzo de curso transcurra con normalidad", dijo Gámez. La responsable de Educación recordó que este año han recibido un 63% menos de financiación del Gobierno central para el programa Educa 3, lo que se ha traducido en 2,5 millones de euros menos y 800 plazas menos para la provincia.

Sin embargo, esta etapa de la enseñanza no obligatoria no ha contado con menos plazas que el curso anterior. "Con esas 800 plazas íbamos a seguir ampliando la red de Infantil", algo que no ha podido ser.

Rodeada de los más veteranos en el Portal de Belén, que vivían su periodo de adaptación esta semana, Gámez reiteró que ni el número de plazas ha disminuido ni los precios públicos han aumentado, como se temía ante los anunciados recortes en Educación. "No hay ni una plaza menos que el pasado curso ni hemos incrementado el precio", dijo.

Vuelven a ser por tanto 278 euros lo que paga una familia por cada plaza en el primer ciclo de Infantil. "Y nueve de cada diez familias van a tener subvención", añadió. Las subvenciones para pagar la mensualidad de una plaza en Infantil es clave para afrontar la grave crisis económica que está mermando la economía familiar. Según los responsables de Educación, en Granada se van a destinar más de 14 millones de euros para pagar ayudas.

"Y en muchos casos esas bonificaciones serán del 100%", dijo la delegada. Es decir, que la plaza escolar en las guarderías les volverá a salir gratis a los que tengan peores condiciones económicas, aunque el umbral haya descendido y haya más personas en esta situación.

Como cada año, un buen número de familias aguarda por estas fechas a que se les asigne definitivamente una plaza por la Administración autonómica.

En la provincia de Granada son 1.347 niños los que están en lista de espera para que se les reubique donde haya una vacante. Pero las negociaciones son difíciles sobre todo en el área metropolitana y en la zona centro, que son las más demandadas. Aunque Educación asegura que tiene un total de 1.353 plazas sin asignar, lo que cubriría la demanda de manera muy ajustada, la asignación está en manos de la Delegación Provincial, que trata de seguir criterios previamente establecidos.

"En estos primeros días se ajustarán todas las vacantes -dijo la delgada de Educación- y ya sabremos si se produce también alguna renuncia de plazas por parte de las familias en la misma lista".

El proceso de escolarización despierta los recelos de las familias, que ven imposible la colocación de sus hijos en los centros deseados. Y Gámez advirtió que en muchos casos se producen malentendedidos. "Las cinco escuelas infantiles municipales de Granada, cuatro de ellas de la Fundación Educa y una del Ayuntamiento, no están conveniadas, lo que significa que ninguna familia puede beneficiarse en ellas de las bonificaciones y ayudas de la Junta". Es decir, que si una familia tiene dos hijos matriculados en alguna de ellas tendría que pagar más de 500 euros al mes sólo en concepto de mensualidad.

La enseñanza del primer ciclo de Infantil es la gran asignatura pendiente en Andalucía. Durante los años de bonanza el Gobierno andaluz ha ido ampliando el número de plazas públicas hasta llegar a un porcentaje de cobertura del 32%, lo que le acerca al mínimo exigido por la Unión Europea, que está en el 33%. Pero todavía queda mucho por hacer.

Los sindicatos de enseñanza denuncian todos los años la desigual cobertura que hay en la provincia de Granada, donde sólo la mitad de los municipios cuentan con un centro de educación infantil. "Aunque en número de plazas, en Granada hemos conseguido llegar al 68% de la población", afirman desde la Delegación de Educación.

Hay zonas muy saturadas en la provincia, como es el caso de la Costa, los grandes municipios, la capital y su área metropolitana. Y otras que tienen todos los años vacantes, normalmente las ubicadas en zonas desfavorecidas o en municipios muy pequeños que difícilmente llegan a completar el máximo ratio por tramo de edad.

"Cualquiera diría que es el primer día, no hay llantos en este centro", apuntó la delegada del Gobierno, María José Sánchez Rubio que no quiso perderse la cita con los medios. Fue ella quien advirtió que el ajuste presupuestario en Granada no ha sido nada fácil este año y defendió unos de los procesos que más cola ha traído en los últimos años en el arranque de curso de los más pequeños: el periodo de adaptación.

"Los primeros días son muy difíciles tanto para los niños como para los padres, así que es fundamental que tengan un periodo de adaptación", dijo.

Otras voces, las que representan a las familias, defienden en cambio una inmersión en la dinámica escolar más rápida para facilitar a los progenitores compaginar la vida laboral y familiar.

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