Pediatras contra la obesidad infantil

  • Médicos reunidos en Granada advierten del aumento del sobrepeso infantil y de la poca eficacia de los planes preventivos si no se consigue un cambio en las prácticas alimenticias de las familias

Los pediatras lo advierten: la obesidad infantil está aumentando y los planes para la prevención de su aparición no surten efecto si no se consigue un cambio en la mentalidad y en las prácticas alimenticias de las familias. Además, aseguran que en el futuro la prevención puede ser más difícil incluso si los recortes sanitarios terminan con la parte de formación de los profesionales.

Según explicó ayer en Granada la presidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, Begoña Domínguez, "la obesidad infantil preocupa mucho a los responsables sanitarios pero no hay un enfoque sencillo y eficaz para tratarla a pesar de que se conocen las causas y las consecuencias". La asociación celebra en Granada su reunión anual dentro del 61 Congreso de la Asociación Española de Pediatría, que reúne a más de 2.000 especialistas.

Para los expertos, la prevención "requiere tiempo" y no es lo mismo tratar a un niño cuando a los 3 años tiene un exceso de dos kilos que cuando a los 14 tiene un exceso de 20. "Con la crisis tendremos menos tiempo para las actividades preventivas y la formación, importante para actualizar conocimientos. Pero nada de esto sirve tampoco si las familias no colaboran y todavía cuesta mucho que se adopten ciertos hábitos. "Todavía hay la creencia de que un niño con sobrepeso no está gordo, está fuerte. En cambio, en las niñas se advierte antes el problema por cuestión de sexo", asegura la presidenta de la AEPap Andalucía, Ana Martínez, quien dijo que por ejemplo se dan muchos alimentos como galletas, yogures o zumos que deberían tener un consumo limitado.

"Comer bien requiere de una formación. Todas las galletas del mercado tienen grasas malas y se sabe que tomar más de dos bebidas dulces al día multiplica por cinco el riesgo de padecer diabetes y aún así se incluyen en las dietas infantiles", matizó la experta, quien asegura que comer bien no es comer mucho.

Martínez dijo también que es mejor dar a los niños comidas que tengan que masticar a darlo todo en puré o blando incluso a partir de los 9 meses porque si no mastican tragan de golpe y no se sacian, entre otras consecuencias.

Respecto al papel de colegios y guarderías, los pediatras reconocen que cada vez más se evalúan los menús escolares y se adaptan a las recomendaciones de los expertos pero tampoco aprueban "que los padres hagan dejación de funciones" porque los niños desayunen, coman y merienden fuera de casa.

Los pediatras mostraron también en su encuentro de Granada la necesidad de que se aumente el número de residentes de Pediatría para aumentar las plazas cubiertas por pediatras ya que hay muchos niños que no son atendidos por estos especialistas sino por médicos de familia.

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