La Policía encuentra herida en un balcón a una joven desaparecida desde el lunes

  • Su familia distribuyó ayer su foto por la ciudad en busca de pistas sobre su paradero

La Policía Nacional encontró en la tarde de ayer a una joven de 21 años que permanecía desaparecida desde el lunes por la noche. La chica fue encontrada sobre las 20.30 horas en un balcón contigua a su domicilio, un piso de estudiantes de Granada capital, de donde se marchó el pasado lunes tras discutir con su novio y, al parecer, tomarse un bote de pastillas para la depresión que tenía por prescripción médica. Los padres de la chica, se desplazaron el mismo lunes desde Linares, donde residen, para buscarla tras intentar ponerse en contacto con ella en varias ocasiones.

El padre de la joven confirmó en la noche de ayer la aparición de su hija, que se encontraba "bien" aunque al parecer tenía una pierna rota. Los servicios sanitarios la desplazaron a un centro hospitalario para atenderla de sus heridas. Fuentes del 112 explicaron que la chica fue encontrada en un balcón contiguo al de su domicilio.

Según constaba en la denuncia que los progenitores presentaron ante la Policía Nacional el mismo día de la desaparición, habían pasado la tarde en Granada, donde reside su hija en un piso de alquiler junto a otra amiga. El motivo de la visita fue acompañar a Amparo a una consulta médica relacionada con la depresión que padece, "para continuar con el tratamiento". El padre de la joven, , explicó ayer que durante la tarde que pasaron juntos la vieron "bien, alegre".

Los padres se marcharon de Granada a las 19.30 horas. Antes de que se fueran, "nos pidió que la llevásemos a casa de su novio en el coche, que iba a cenar allí". El padre explicó que se despidieron de ella y condujeron hasta Linares, donde llegaron sobre las 21.00 horas. Una vez allí y, como tienen por costumbre, llamaron a su hija para avisarle de que habían llegado, pero al descolgar el teléfono "estaba llorando, muy mal, muy triste". Según informó el padre de la joven, al parecer ella y su novio -"con el que llevaba tres años"- habían discutido esa misma noche. En un momento de la discusión, la joven había pedido a su pareja que la llevase a su piso. Con la excusa de que "se estaba quedando sin batería", instó a sus padres a acabar con la conversación telefónica y les colgó.

Poco después, los padres recibieron una llamada del novio de su hija, informándoles que estaba preocupado porque la joven estudiante "se había quedado sola y bastante mal" en el piso, ya que su compañera no estaba. Por tanto, volvieron a llamar a su hija, que volvió a interrumpir la conversación.

Posteriormente, la joven llamó a su novio "y le dijo que se había tomado un bote de pastillas y que se había ido del piso". Los padres se desplazaron de inmediato a Granada, donde pusieron una denuncia por la desaparición.

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