Policías y bomberos arrancan un acuerdo y paralizan las protestas

  • Los agentes alcanzan un pre-acuerdo con el Ayuntamiento que establece tres jornadas más y 20 minutos para el cambio de vestuario · Según el Ayuntamiento "quedan muchos flecos por cerrar"

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El estruendo generado ayer en la Plaza del Carmen fue inversamente proporcional al enfado que atesoran estos días los miembros de la Policía Local y los bomberos a cuenta de la nueva jornada laboral. Tambores, altavoces, bocinas y bengalas fueron las armas que utilizaron ayer los agentes para hacerse oir fuera del Ayuntamiento. Dentro, los representantes sindicales se valían del diálogo para negociar las condiciones en las que se aplicará la nueva jornada laboral de 37,5 horas impuesta desde el Gobierno central. Un diálogo que se prorrogó hasta las ocho de la tarde y que finalmente dio sus frutos. Al final se pudieron aunar posturas en el escollo fundamental que los había distanciado la conflictiva 'bolsa de horas' que al final se fijó en 24 horas y 15 minutos más, según fuentes policiales, lo que significa que los agentes tendrán que hacer tres jornadas más de 8 horas, y los bomberos, una más. Aunque, según fuentes policiales, el acuerdo es "un mal menor", el pre-acuerdo permitirá parar las protestas que estaban previstas hasta el domingo, fecha en la que, si no se alcanzaba ningún acuerdo se habría impuesto unilateralmente la propuesta del equipo de gobierno.

El desencuentro entre las partes partió por la creación de una 'bolsa de horas' que serán libremente dispuestas por los superiores y que en principio suponía que los agentes trabajaran en torno a 8 días más. "Desaparecerán las horas extraordinarias a cambio de días de trabajo gratis", lamentan.

Ayer los agentes explicaban en la calle que no se niegan a la ampliación de su horario laboral de 35 a 37,5 horas, pero quieren que se les aplique como al resto de funcionarios, de manera que trabajen media hora más al día, pero no que estas horas se concentren en noches, festivos y fines de semana.

Puestos a distribuir esas dos horas y media más semanales, los policías le volvieron a recordar al concejal de Personal, Juan Antonio Fuentes, la necesidad de que se les reconozca el cambio de vestuario dentro de la jornada laboral, ya que actualmente ocupan media hora en estos menesteres cuando llegan al trabajo y antes de irse. En este punto sí consiguieron un pequeño logro ya que, aunque no consiguieron los 30 minutos solicitados, lograron que se les reconozcan 20 minutos para el cambio de vestuario. En el caso de los bomberos consiguieron otros 20 minutos para el desayuno.

Todo esto según los propios agentes. El concejal de Pesonal, Juan Antonio Fuentes, prefirió no detallar los términos del acuerdo y negó que hayan sido estos. De hecho, aseguró que "quedan muchos flecos por cerrar" y confió en que mañana se cierre la negociación.

Desde primera hora de la mañana el Ayuntamiento se convirtió ayer en un búnker, blindado por numerosos agentes de la Policía Nacional que vigilaban que no hubiera altercados y que los manifestantes no se volvieran a atrincherar en el Ayuntamiento tal como ocurrió el pasado jueves. Resultó extraño ver cómo agentes de servicio vigilaban a sus compañeros mientras se manifestaban. "Ante todo hay una profunda solidaridad con los compañeros y mucho respeto. Hoy nosotros estamos de descanso y a ellos les toca trabajar así que cumplen con su obligación", explicaba uno de los manifestantes. Aunque la convocatoria volvió a concentrar a un buen número de agentes, los manifestantes lamentaban que no hubieran sido más ya que el Ayuntamiento los había llamado para hacer servicio "con la intención de que no pudieran acudir".

La protesta, la más ruidosa de cuantas se recuerdan solo hizo un receso a lo largo de la mañana, cuando salió una bedel del Ayuntamiento con el carrito de su bebé de cuatro meses; momento en el que los manifestantes rompieron en un aplauso.

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