pedro jiménez lafuente. fiscal jefe provincial

"Quiero formar un grupo de fiscales que lleve los asuntos de corrupción"

  • Defensor de las investigaciones "ágiles", el nuevo responsable de la Fiscalía de Granada prepara una reestructuración que permita abreviar algunas de las causas más complejas

Pedro Jiménez Lafuente. Pedro Jiménez Lafuente.

Pedro Jiménez Lafuente. / María de la Cruz

El acceso al cargo, del que ha tomado posesión esta semana, estuvo muy reñido. Ha tenido que competir con cinco compañeros de perfiles destacados como el fiscal anticorrupción del caso Lezo, Carlos Iáñez; con quien ha estado al frente de la enorme investigación de las entradas de la Alhambra, Luis Salcedo; o con un fiscal formado en las pujantes tecnologías como Francisco Hernández. También optaban Emilia Rancaño, especialista en delincuencia económica, y el veterano teniente fiscal Alfredo Wilhelmi.

-En la decisión del Consejo Fiscal, ¿qué cree que inclinó la balanza a su favor?

-Supongo que la antigüedad, la edad más acorde con la experiencia. Imagino que el haber pasado por muchas fiscalías, haber conocido distintos sistemas, el llevar 30 años trabajando.

-¿Y sus propuestas incluidas en el proyecto de trabajo?

-Es un proyecto a largo plazo. Lo digo porque ya hay mucha gente con mucha impaciencia por conocer qué planes tengo. Mi plan en principio es mantener lo que hay y luego iremos poco a poco. Son cinco años.

-Sustituye a Ana Tárrago (nueva fiscal superior de Andalucía). ¿Qué cosas cree que se han hecho bien y cuáles le gustaría cambiar?

-La Fiscalía de Granada parte de una división de la antigua Fiscalía en dos y casi surge nueva en 2007. La organización ya de por sí es un logro. Se han hecho cosas buenas y otras hay que pulirlas. Los aspectos que más me preocupan son algunos delitos en particular y mejorar la eficacia de la investigación, sobre todo de algunos tipos delictivos.

-¿A cuáles se refiere?

-Me preocupan mucho los delitos relacionados con la corrupción. No voy a decir que Granada sea una ciudad especialmente corrupta, pero sí que hay que dar un abordaje eficaz a ese tipo de investigaciones y, sobre todo, que no se alarguen tanto, tratar de agilizar, dinamizar. Hemos tenido recientemente el caso de la Alhambra, que han sido 12 años de investigación. Eso son cosas que hay que evitar.

-¿Los casos importantes relacionados con la corrupción que ahora están abiertos le preocupan?

-Hay que darles una investigación ágil, porque una investigación es una especie de sospecha que se cierne sobre alguien, entonces es algo que si no es justo debe durar lo menos posible y, si efectivamente hay corrupción, hay que atajarla de una manera más ágil.

-¿Para eso la Fiscalía en qué puede contribuir?

-Algunas cosas entran por Fiscalía directamente y podemos dejar bien preparada la investigación. Luego, cuando el tema ya está en el Juzgado, que nuestra actitud sea eficaz, que contribuya a agilizar el procedimiento, siendo especialmente diligentes. Porque el 90% de la delincuencia que tenemos aquí no es complicada, robos, marihuana... Cosas no complejas técnicamente. Las que sí lo son hay que darles un tratamiento más ágil. Velar porque los informes periciales se hagan pronto, que sean completos, ese tipo de cosas...

-¿Tiene previsto algún cambio o refuerzo para estos casos complicados?

-No se puede hacer tan de repente. Hay que reestructurar la Fiscalía para intentar buscar de donde podemos sacar un trozo para formar otros lotes. Eso hay que hacerlo con tiempo. Y sobre todo hablar con todos los fiscales. Necesito un tiempo para adecuar la distribución de trabajo.

-¿Cuáles son las partes más sobrecargadas de trabajo?

-Las partes más sobrecargadas ahora mismo... No son partes. Hay personas que están llevando asuntos complejos y estos son los que más apurados pueden estar. El tema de la Audioguías [la investigación que afecta a la antigua cúpula de la Alhambra] es complejo, el de los Nazaríes [la investigación por la que fue detenido el exalcalde José Torres Hurtado el año pasado], es otro. Hay que procurar echar una mano a esos fiscales, descargarlos de otras cosas en este momento; más adelante, ya veremos. Quiero formar un grupo que específicamente lleve estos asuntos de corrupción.

-¿Sería como una especie de grupo anticorrupción?

-No me gusta ese término porque nosotros no tenemos fiscal anticorrupción como tal, que pertenezca a la Fiscalía anticorrupción. Ahora, dentro de esa generalidad, buscar algunos que se adentren más, que se formen más en esos puntos, que se preparen más específicamente, eso es lo que me gustaría...

-¿Cómo cree que está la plantilla de la Fiscalía de Granada?

-Actualmente creo que está bien. Cuando hay asuntos gordos se produce una acumulación que hay que solventar pero en principio está bien. Pero si se crean más juzgados intentaré conseguir que se aumente también la plantilla de fiscales. Ahora mismo está aprobado un juzgado nuevo en Santa Fe, se habla de crear nuevos juzgados y luego, si nos dan la investigación, entonces ya veremos, porque entonces seguramente nos vamos a quedar cortos.

-¿La distribución de trabajo dice que será a largo plazo?

-Inmediato no lo voy a hacer. Pero espero tenerlo en semanas o meses. De todos modos es algo que luego se irá perfeccionando. Esto es una cosa que evoluciona, si veo que hay cosas que no funcionan tendré que retocar. Se trata de adaptarnos a las circunstancias y a las personas. No es lo mismo que venga una persona con 30 años con una especialización previa... Voy a intentar aprovechar lo que tiene de positivo. Esto es un organismo vivo, voy a hacer una distribución de trabajo e ir adaptándolo.

-¿Cree que sería positivo el rejuvenecimiento?

-En las fiscalías entra gente con veintitantos años y hay gente con cerca de 70. Lo bueno es que se puede aprovechar todo. Viene gente con otra formación... Bueno bien, pero también dicen que el diablo sabe más por viejo que por diablo. La experiencia es esencial y hay que aprovecharla. A lo mejor con 60 o 50 años, como yo, me cuesta coger el ordenador y entender determinadas cosas, pero otras cosas vienen y lo veo claro, porque ya lo he visto 40 veces. Hay que conjugarlo todo. Se puede aprovechar todo.

-¿La digitalización es una gran asignatura pendiente?

-Miedo me da... Me da miedo la digitalización (sonríe).

-¿Desde el punto de vista personal?

-Como fiscal jefe provincial más que en lo personal. Porque la digitalización es una herramienta que nos va a costar adaptarnos a ella. Estamos acostumbrados a trabajar con el papel, con los procedimientos. Estamos acostumbrados a un sistema de trabajo, que estamos en nuestro despacho, nos llega el procedimiento, nos lo ponen encima de la mesa, lo cogemos, lo trabajamos, lo sacamos... El expediente digital se supone que te entra en un sitio que tú no sabes muy bien dónde está, que tienes que consultar... Todo este tipo de cosas a algunos nos va a pillar un poco... Y luego los procedimientos penales llevan a unos plazos, que te exigen estar muy pendiente. Ahora lo tienes encima de la mesa y, si te llegan por el ordenador, o estás muy ducho en el manejo de esto o se te ha despistado. Por eso me da miedo. Y luego el contenido de las diligencias de investigación, cuando están grabadas, por ejemplo, una declaración de una persona, te exige más tiempo oírlo que leerla. Eso también un poco temible.

-Usted se ha mostrado partidario de que los fiscales asuman la instrucción...

-La investigación. Es que no puede ser lo mismo. No se trata de hacer lo que antes hacían los jueces de instrucción. Me gusta utilizar otro término para no dar la sensación de que nosotros vamos a hacer lo mismo. Hay que volcar la investigación para preparar el juicio, porque es en el juicio donde se ha de desarrollar la prueba en su integridad. Se trata de agilizar la investigación aunque luego los juicios puedan ser más pesados. Vamos a practicar unas periciales, vamos a ver si hay una posibilidad de hacer un juicio y vamos a llevarlo a juicio, pero para que allí se valore de una manera íntegra. Lo cual nos lleva a prescindir de muchas cosas que ahora se hacen en la instrucción. Para eso lo que nos hace falta es que el legislador nos dé los instrumentos adecuados. Si nos da una ley mala, no vamos a conseguir nada.

-¿Cree que la Fiscalía está preparada para asumir esta función?

-Preparada creo que sí, vamos a ver de qué va a depender luego la eficacia o el éxito. No creo que nosotros vayamos a ser mejores que los jueces. Si el sistema puede ser mejor que el que hay, yo creo que sí. Por ejemplo, la Fiscalía de Menores lleva investigando más de 20 años y funciona bien.

-¿Cómo cree que puede afectar a este objetivo el descrédito reciente por las acusaciones de injerencias?

-Se decía que la decisión estaba ya tomada, pero esto creo que va a frenar. Ese acuerdo político que había puede que no funcione. No lo sé. A mí me gustaría que no fuera así.

-Usted dijo en su toma de posesión: "De quien primero tenemos que ser independientes es de nosotros mismos". ¿A qué se refería exactamente?

-Es una reflexión un poco personal, cuando se nos achaca que no somos independientes. Creo que la primera condición que tiene que tener un investigador, ya sea un juez o un fiscal, es la vocación de ser independientes de nuestros prejuicios, de nuestras ideas, de nuestros sentimientos, para determinar la verdad. Aquí no vale la objeción de conciencia, por ejemplo. La vocación de sentirse independiente y el coraje de serlo. Nadie es independiente si no quiere ser independiente. Si yo quiero serlo lo que a continuación me hace falta es tener los medios para poder serlo. Que se nos den los medios para ello. ¿Quién ha dicho que un fiscal necesariamente no pueda ser independiente? Es que nos ponen un sello? Este fiscal es dependiente, este juez es independiente... Eso no debe ser así.

-En las investigaciones importantes recientes se lanzan duros ataques contra fiscales o policías...

-No me gustan los ataques personales. Si te los hace la persona a la que estás investigando puedes comprenderlos, es una reacción defensiva. Que lo hagan otras personas, pues no sabemos qué motivos habrá. Si te dicen que sigues criterios políticos pues ellos sabrán por qué lo dicen. Me parece ofensivo, sobre todo cuando lo haces con la vocación de encontrar la verdad. Aunque cuando te atacan personalmente, también va un poco en el cargo.

-¿En sus casi 30 años ha sufrido muchos ataques o presiones?

-No he estado en los sitios donde se producen las grandes presiones, yo nunca las he tenido. A nivel provincial he estado en fiscalías grandes, en Alicante, en Valencia, he llevado asuntos de cierta importancia, pero ni de mis jefes ni de ningún otro sitio he notado presión. Siempre sospechas que determinadas cosas que has hecho no le han gustado a alguien, pero presión no.

-Como delegado de Seguridad Vial ha tenido un papel destacado es una materia muy sensible y por los cambios legislativos...

-Por eso se creó la especialidad. Se crea en 2007 porque se hico una reforma importante y había que canalizar la cantidad de procedimientos que se nos vinieron encima. Se consiguió capear más o menos porque ahora mismo los delitos contra la seguridad vial son casi el 40% en España.

-En los accidentes que afectan a ciclistas se está pidiendo más contundencia en las condenas. ¿Hay cabida para esto?

-Ha habido una acumulación últimamente. ¿Endurecimiento? ¿Hasta dónde? Es difícil, es el legislador el que tiene que decidirlo. A veces te quedas un poco con la sensación de que no ha sido bastante. Ponerle a un señor 3 años y un día por la muerte de 2 niños, 3 o 4 y no poder pasar de ahí. Ya no solo por el resultado, sino porque ha cometido una salvajada tremenda conduciendo. Te quedas con esa sensación que comparto con la opinión pública: ¿Bueno, qué pasa? ¿Que ha matado a 4 personas y tres años de prisión? Sí que a veces me quedo con la sensación de que se queda corta la cosa pero no se puede hacer más. Es que de 4 años no se puede pasar, lo mismo mates a 4 que a 40 en un accidente de tráfico.

-¿Lo mismo ocurre cuando interviene el alcohol?

-Con alcohol o sin alcohol, de 4 años no se puede pasar. En seguridad vial todos los días estamos quitando permisos a mantas y estamos poniendo multas e ingresa gente en prisión. La labor que se está haciendo en los juzgados es muy numerosa; todos los días tenemos alguno.

-¿Cree que debería llegar más a la opinión pública, como efecto disuasorio?

-Creo que los mensajes están llegando, creo que se cumple una labor formativa. Pero hay que trabajar otros factores fuera de los juzgados, la educación desde pequeños, la prevención...

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