El SAS reconoce fallo de atención a un granadino en un hospital de Jaén

  • El paciente falleció por error de medicación y, aunque Salud lo asume, la familia ha recurrido por la baja indemnización

El Servicio Andaluz de Salud ha reconocido la relación causal entre la asistencia prestada a un granadino en un hospital de Jaén y su fallecimiento. En este caso, se trató de un error en la administración de medicación, que llevó a un empeoramiento del paciente y finalmente a su muerte.

Los hechos se remontan a 2002 pero hasta 2006 la gerencia del SAS no aceptó la reclamación ni prosperó la orden de indemnización, que se fijó en 56.358,24 euros, a repartir entre la viuda y cinco hijos. Pese a reconocer el fallo, la familia del fallecido presentó a final de 2007 una demanda ante la Sala de lo Contencioso-Adminisrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por su disconformidad con la cuantía establecida por Salud como reparadora de los daños.

La familia inició la petición de reclamación patrimonial con la asistencia del despacho de abogados Castillo-Calvín en abril de 2003. El expediente explica cómo el hombre, diabético de 67 años, que sufría retinopatía diabética, se despertó un día de diciembre de 2002 con ceguera total, dolor e irritación en el ojo izquierdo. Con tensión de 22-11, fue derivado a urgencias, donde le suministraron un específico para bajarle la tensión arterial y desde allí fue remitido al hospital San Agustín de Linares.

A su llegada a este centro fue ingresado y diagnosticado por el servicio de oftalmología de glaucoma agudo, pero como la tensión no descendía decidieron intervenirlo quirúrgicamente. Según los informes médicos, fue tratado con manitol a altas dosis, lo que le causó un deterioro de su estado, lo que llevó a trasladarlo al servicio de medicina intensiva del Complejo Hospitalario de Jaén para depuración extrarrenal. Presentaba insuficiencia respiratoria y renal agudas y otras complicaciones, lo que obligó a su ingreso en la UCI, aunque finalmente no se recuperó.

Según el expediente, "no es fácil deducir la cantidad exacta de manitol administrada; no obstante, en el mejor de los casos se prescribieron dosis máximas sin realizar controles adecuados a un paciente diabético y con antecedentes de una insuficiencia renal". En cuanto al nexo de causalidad entre la intoxicación por manitol y la muerte, reconocen que con una alta probabilidad la insuficiencia renal consecuente descompensó al paciente. Además, llegan a la conclusión de que "durante el tratamiento no se dispusieron todos los medios necesarios para el control de las sustancias que se le estaban administrando ya que eran dosis al límite en un paciente diabético que requería unas medidas de control más exhaustivas".

Pero Salud considera que se trata de una descompensación de la diabetes previa que el paciente padecía la que precipitó su fallecimiento, por lo que la indemnización básica se reduce al 50 por ciento, extremo que ha llevado a la familia a recurrir.

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