El acusado de violar a una joven achaca la denuncia a que la víctima tenía novio

  • La chica asegura que fue amenazada de muerte, aunque consiguió escapar

El joven acusado de agredir sexualmente a una chica a la que conoció en una discoteca de Granada capital aseguró ayer que no la forzó ni la obligó "en ningún momento" y que ella se negó a mantener relaciones sexuales con él por sus "remordimientos" por tener novio.

El procesado, de iniciales J.C.F., que se enfrenta a una petición fiscal de seis años de prisión y un mes por un delito de agresión sexual y una falta de lesiones, explicó al tribunal que lo juzga, la Sección Primera de la Audiencia de Granada, que fue el pasado 7 de noviembre de 2008 cuando conoció a la joven, que tenía entonces 23 años, en la discoteca. Tras charlar con ella por un periodo aproximado de 30 minutos, ambos se fueron juntos a "fumar porros" y escuchar música al coche de él, donde se besaron.

Después de un tiempo, ella le pidió que la llevara "a un sitio bonito" y entonces se trasladaron hacia el mirador de San Cristóbal. Una vez allí, continuaron los tocamientos, siempre consentidos según la versión del acusado, y, como ella estaba "incómoda", decidieron desplazarse a un "lugar más tranquilo", un descampado cercano a El Fargue.

Tras pocos minutos en aquel lugar, ella "se volvió histérica" y le "entraron remordimientos por el novio" y salió corriendo del vehículo hasta una parada de autobús cercana. "Ya no supe nada más de ella", aseguró el inculpado, que ha negado haberla agredido y amenazado.

Sin embargo, la supuesta víctima mantuvo una versión totalmente distinta y, aunque admitió haber besado a su presunto agresor horas antes de que la forzara, señaló que le dejó claro que no quería mantener relaciones sexuales con él.

Según su relato, ya en el mirador él se abalanzó sobre ella con intenciones libidinosas, con lo que le pidió que la llevara a su casa, a lo que él se negó. De hecho, lejos de acercarla a un sitio transitado, la llevó hasta un descampado y allí la agarró fuertemente del cuello y, tocándole todo el cuerpo, llegó a amenazarla de muerte para lograr sus pretensiones. "Yo en lo único que pensaba en esos momentos era salir de allí", señaló la joven, que en un momento dado consiguió escapar por la puerta trasera del coche y detener a otro vehículo en una carretera cercana para abandonar el lugar.

La Fiscalía, que además de la pena de cárcel solicita para él el pago de una indemnización a su víctima de 12.000 euros, sostiene que, a consecuencia de la agresión, la joven sufrió policontusiones en cuello, muslos, hombros, glúteos y rodillas. Asimismo, considera que, de ser condenado, no deberá acercarse a ella a una distancia de menos de 200 metros por un periodo de 8 años. El juicio quedó ayer visto para sentencia.

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