El bisturí bajará al subsuelo

  • El Hospital Virgen de las Nieves está ultimando la primera fase de las obras del aparcamiento subterráneo y el bloque quirúrgico, la gran reforma de su historia y el mayor proyecto que ahora se ejecuta en la ciudad

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Asomarse a cualquiera de las ventanas del Hospital Virgen de las Nieves o del Edificio de Gobierno del complejo da vértigo. El inmenso agujero que se ha abierto en la antigua explanada de acceso al hospital para albergar un aparcamiento subterráneo y un nuevo bloque quirúrgico soterrado, es el entretenimiento de trabajadores y pacientes, que vigilan cada día el desarrollo de la obra, la mayor de la historia del hospital y la de mayores dimensiones también que se realiza hoy en la ciudad.

Ahora ya se ve la 'piscina' que hace intuir el gran proyecto, casi un edificio bajo tierra que profundizará hasta 14 metros bajo el nivel del suelo y que supone una gran obra de ingeniería. De hecho, bajo el suelo estará el futuro de la sanidad ya que supondrá un concepto distinto hasta ahora en la provincia: concentrar todos los quirófanos de un hospital en un bloque quirúrgico de forma que las plantas queden sólo para habitaciones y consultas. La inversión, más de diez millones de euros.

Si se baja a pie de obra las dimensiones son mucho mayores. En una visita realizada hace unos días por la dirección del hospital y a la que pudo asistir este periódico se pudo constatar que la primera fase de la obra está ya casi finalizada. De hecho la dirección calcula que en dos meses se podrá entrar ya en la segunda fase. Desde que empezó el 13 de octubre de 2010 han bastado ocho meses para realizar toda la tarea de contención y bajada hasta la cota de cimentación a menos 14 metros. Para la contención, realizada con muros pantalla con distintos niveles de anclaje (superiores en la cara que pega al hospital), se han realizado, según el jefe de obra, 340 pilotes que bordean todo el perímetro del agujero, un cálculo que da total seguridad a la estructura.

Estos días un equipo de unos quince obreros se encargan de retirar la última capa de tierra para igualar la cota y comenzar así a levantar la estructura, que contará con tres plantas de aparcamiento con 723 plazas y un bloque quirúrgico soterrado con capacidad para 18 quirófanos. Y para todo el proyecto, está siendo fundamental la vigilancia del edificio del hospital. Para esto, han utilizado sistemas de control que miden las tres dimensiones del edificio, que por ahora ha sorprendido a los arquitectos por su "buen comportamiento". No ha oscilado ni tres milímetros y ya ha pasado lo peor porque la contención se ha realizado a menos de cuatro metros de distancia de la fachada principal, lo que ha hecho extremar la seguridad y precisión.

Con este ritmo de trabajo, se espera que esté funcionando para mediados del año que viene según los plazos que manejan con la concesionaria Isolux-Corsán.

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