La ciudad reconoce a sus hijos de plata y oro

  • La Medalla de Oro de la Policía Local fue para un guardia civil · Los premios reconocieron la labor desarrollada por artistas como Morente o Arcadio Ortega

Granada reconoció ayer a sus hijos de plata y oro, aquellas figuras que por su buen hacer profesional han contribuido de forma especialmente notoria a la trayectoria de la ciudad. Por lo menos, a la nómina que la corporación municipal ha querido reconocer por su aportación y entre los que figuraban una religiosa y un colegio católico, una cadena hotelera, un hotel, la Federación de Comercio y cuatro agentes del orden. El Teatro Isabel la Católica reunió anoche en su escenario el plantel de 2009, en el que no estarán todos los que son merecedores pero son todos los que están.

Enfrentándose a las inclemencias del tiempo con más o menos valor pero con la entereza suficiente para salir a una gala pese al frío cruel, uno a uno fueron llegando al teatro municipal los miembros de la corporación, los homenajeados, pero también un nutrido grupo de invitados que hicieron que la sala estuviera de bote en bote.

Como no podía ser de otro modo, el alcalde, José Torres Hurtado, fue el encargado de presidir el acto destinado a los meritorios granadinos y que dio comienzo a las 20:00 horas. El concejal de Presidencia, Sebastián Pérez, ejerció de maestro de ceremonias haciendo un breve bosquejo del currículo de los condecorados.

Los discursos de todos los premiados se caracterizaron por un laconismo y una sencillez que puede ser la envidia de los responsables de la gala de los Goya. Y también por su espíritu amoroso, pues no fueron pocos los que dedicaron el galardón a sus parejas.

Los primeros en recibir su distinción fueron homenajeados con los diplomas al mérito por la ciudad. Y en esta categoría, este año los diplomas han sido para la sastrería Ruiz, un este establecimiento ubicado en la calle Reyes Católicos que ha colaborado con el Ayuntamiento durante 70 años en la confección de los trajes de las comitivas y bandas, así como de los corporativos. El encargado de recogerlo fue Julio Ruiz Reinoso, quien dedicó el premio a las generaciones anteriores y a su esposa.

La religiosa Josefina Castro Vizoso, una hermana de la Caridad de San Vicente de Paúl que ha entregado su vida al colectivo de enfermos coronarios, recibió también su homenaje. La enfermera, que aún jubilada continúa colaborando con el hospital en esta labor, dijo ser alguien a quien le gusta "pasar por la vida de puntillas" pero se alegró de que se hiciese mención a todas esas personas que dedican su vida a cuidar a los demás.

También recogieron los diplomas tres agentes de la Policía Local que ya habían recibido otras condecoraciones por sus comportamientos heroicos: Nicolás Gallardo Espigares, Francisca Urbano Bimbela y Manuel Soria Torices.

Los últimos en recibir su diploma fueron los propietarios del Hotel América, una empresa familiar situada en el recinto de la Alhambra que abrió sus puertas en Granada hace siete décadas. Por sus habitaciones han pasado personajes ilustres del mundo de la cultura, las artes o la política.

Luego llegó el turno de la entrega de la Medalla de oro al Mérito del Cuerpo de la Policía Municipal , que en esta ocasión ha recaído en Manuel Pimentel Carretero, agente de la Guardia Civil que cuenta con gran cantidad de condecoraciones, algunas de ellas por su actividad en materia de lucha antiterrorista.

Cinco fueron los galardonados con la Medalla de Oro al Mérito por la ciudad. El primero, Luis Martín Arcos, es el propietario de la cadena M.A. de Hoteles, la que suma un mayor número de plazas hoteleras en la ciudad. El empresario fue uno de esos distinguidos románticos que dedicó el premio "al verdadero amor de su vida", que no había sido la hostelería sino su esposa: Mari.

El segundo fue Miguel Ángel Pérez Tello, deportista que en su trayectoria cuenta con innumerables logros en distintas modalidades y que ha batido varios récords del mundo. Como señaló Sebastián Pérez, ha sido medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Atlanta en ciclismo; así como doble medalla de plata en esquí de fondo en los Juegos Paralímpicos de Innsbruck, y subcampeón del mundo en los Mundiales de Jackson, donde se erigió como uno de los mejores deportistas andaluces. Tello agradeció la distinción "a la tenacidad", una medalla y unos premios que reconocen el valor de "mantener la ilusión día a día".

La tercera Medalla de Oro fue para un hijo adoptivo de la ciudad, Juan Alfonso García, organista de la catedral durante 50 años y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de la ciudad.

El cuarto fue Enrique Morente, un artista granadino que es uno de los máximos exponentes "del panorama del flamenco mundial", según Sebastián Pérez. "Soy cantaor porque he nacido en Granada", fueron las palabras con las que agradeció el premio Morente, que cuenta con la Medalla de Andalucía en reconocimiento a su encomiable carrera, con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, y otros múltiples premios y distinciones a lo largo de su dilatada trayectoria.

El quinto y último fue Arcadio Ortega Muñoz, primer presidente de la Academia de las Buenas Letras de Granada, quien leyó un poema dedicado a la ciudad y que escribió hace 50 años.

La primera Granada de Plata fue para el instituto Virgen de las Nieves, un centro educativo que ha formado a generaciones de granadinos y que comenzó su trayectoria hace 50 años y que fue recogida por su director, José Agustín Garrido. La segunda, para la Federación Provincial de Comercio de Granada, también fue recibida por su presidente, Enrique Oviedo.

Y como cierre, la Granada de Oro, que fue para el colegio San Juan Bosco por su 150 aniversario. La recogió en el escenario del Isabel la Católica Carlos Correa, el director, quien menos romántico y más espiritual le dedicó el premio a la corporación municipal, a los jóvenes y a Dios.

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