Las subidas de la electricidad, el gas y el IBI complican la cuesta de enero

  • Los granadinos afrontan un año con precios de servicios básicos al alza y una dura subida del impuesto inmobiliario del 4% en la capital

  • Bajan las hipotecas y las tasas aeroportuarias

Nuevo año, nuevos precios. La cuesta de enero, que llega de forma indefectible tras los excesos navideños, se complica este 2018 por la subida de precio de algunos servicios básicos como la luz, el gas, los combustibles o el teléfono, agravada especialmente en aquellos municipios que verán subir el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) como consecuencia de la revisión de los valores catastrales.

Los granadinos ya tuvieron que rascarse el bolsillo durante todo 2017. Pese a que los salarios se mantienen en niveles de crisis, la recuperación sí se ha ido trasladando a los precios, que al cierre del mes de diciembre registraron una subida interanual del 1,3%, fruto del encarecimiento de casi todos los capítulos de gasto familiar excepto la Sanidad.

El año 2017 se cerró con una subida general del coste de la vida del 1,3%, similar a la de 2016

Pero al margen de esta subida gradual del coste de la vida, el comienzo de 2018 ha llegado con desagradables sorpresas para la economía doméstica de los granadinos. "El año se presenta negro y negativo por la subida de precio de muchos productos", asegura la presidenta de Facua en Granada, María del Mar Solera, que recopila los principales obstáculos que se encontrarán los granadinos: luz, gas, butano, gasolina, telefonía, correos y los peajes de autopistas. "Son bastantes subidas, y además en servicios fundamentales", indica.

La luz ya cerró 2017 con un incremento del 10,8%, y la previsión es que se incremente otro 10% este ejercicio. Aunque el Ministerio de Energía decidió mantener congelada la parte regulada del recibo -que representa alrededor de un 41% de la factura final-, la subida de precios dependerá de cómo se comporte el mercado mayorista, pero con toda seguridad la factura seguirá subiendo de forma acorde al encarecimiento de la materia prima.

La presidenta de Facua alertó de esta situación en un contexto en el que "los índices de pobreza energética son cada vez mayores", con constantes cortes de suministro a familiar que no pueden pagar las facturas, o cientos de hogares que "se privan" de la calefacción en estos meses de frío "porque temen no poder pagar la factura".

En esta línea se sitúa también la factura del gas natural. Aunque se han congelado los peajes, este servicio dará la bienvenida al nuevo año con una subida del 6,2% respecto al precio del trimestre anterior. "En 2017 ya criticamos la situación del suministro porque alcanzó el nivel más alto desde abril de 2015, tanto en la tarifa TUR1 como en la TUR2, que son las más comunes", indica Solera, que recuerda que el servicio ya se encareció de forma significativa con la subida del IVA de 2012 y el impuesto de hidrocarburos. "Ahora la situación se complica y perjudica aún más el poder adquisitivo de los ciudadanos. Los distintos gobiernos no han tomado medidas y han sido cómplices de las grandes multinacionales, no miran por el consumidor".

La subida del gas y la electricidad es consecuencia del incremento del precio del petróleo, que se traslada también al resto de combustibles -la bombona de butano ya subió un 2,1% en noviembre y se revisará a finales de enero, probablemente al alza- y a la gasolina.

Con todo, en el horizonte no hay una nueva subida del precio del transporte público, que en el caso de Granada capital ya se encareció un 16,7% en agosto del año pasado. Tampoco subirán los precios del tren -Renfe ha congelado de momento las tarifas-, aunque en el caso de la provincia, desconectada ferroviariamente desde hace más de mil días, poco aliviará las economías domésticas. Lo que sí aumenta, y afectará a los granadinos que viajen, serán los peajes de autopistas, que se encarecen un 1,91%, el primer encarecimiento en tres años. Por el contrario, quienes viajen en avión pueden encontrarse tarifas reducidas, ya que las tasas bajan un 2,22% a partir del mes de marzo. A esta rebaja se añade el descenso en las tasas de navegación aérea de ruta del 3% en 2018; del 4% en 2019; y del 5% en 2020.

Como compensación a la subida generalizada de precios que se encontrarán los granadinos en 2018, las familias que tengan una hipoteca podrán beneficiarse de los valores mínimos en los que se sitúa el Euríbor, el índice que siguen la mayoría de las hipotecas españolas. Este indicador cerró el mes de diciembre en el -0,19%, lo que permitirá abaratar las hipotecas a las que toque revisión en unos 70 euros anuales. Además, los expertos prevén un mantenimiento de estos bajos índices hasta finales de año, cuando podrían empezar a notarse las primeras subidas.

Claro que no todo lo relacionado con la vivienda trae buenas noticias para los consumidores. El precio del alquiler continúa al alza, así que quienes busquen un arrendamiento este año se encontrarán con rentas mensuales más altas de lo habitual, en buena medida por la tensión que ha introducido la explosión de los pisos turísticos.

Además, en once municipios granadinos los residentes se encontrarán con un recibo del IBI más abultado por la revisión de los valores catastrales, que entra en vigor este año tras la aprobación del Consejo de Ministros en diciembre. Almuñécar, Carataunas, Cáñar, Dílar, Granada, Órgiva, Pórtugos, Santa Fe, Vegas del Genil, Otura y Víznar, todos ellos municipios que realizaron la última revisión catastral antes de 2004, verán incrementado el impuesto que pagan los propietarios de inmuebles este 2018. Se salvan de la subida otros catorce municipios que, aunque también revisan los valores, lo harán a la baja puesto que la última actualización se realizó entre 2005 y 2012. Es el caso de Alpujarra de la Sierra, Atarfe, Benalúa de las Villas, Cúllar, Dehesas Viejas, Deifontes, Dúdar, Dúrcal, El Pinar, El Valle, Lanteira, Padul, Polícar y Villanueva de las Torres.

En el caso de Granada capital, que hasta el pasado martes estaba envuelto en la incertidumbre, el recibo del IBI aumentará finalmente un 4%. La propuesta municipal para compensar la subida con una reducción del 1% del tipo general -y subir un 0,3% el tipo diferenciado, el que pagan las grandes empresas-, finalmente no salió adelante.

Lo que se queda igual, tras el rechazo a las ordenanzas fiscales presentadas por el Ayuntamiento en el pleno de diciembre, son el resto de tasas municipales, que sí se quedan congeladas.

La presidenta de Facua advitió que la revisión catastral será "otro golpe a la maltrecha economía de las familias medias", sobre todo porque coincide con las escasas subidas del Salario Mínimo Interprofesional y de las pensiones.

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