El tiempo para 2011 desde la terraza de casa

  • Las cabañuelas pronostican el clima a largo plazo con la observación del medio

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Antonio Baquero tiene un rincón reservado en la terraza de su casa el que pasa la mayor parte del mes agosto. Desde allí, es capaz de predecir el tiempo que hará durante todo el año que viene en la provincia, que pronostica será "lluvioso, aunque menos que el año pasado".

Este farmacéutico se basa para ello en las ancestrales Cabañuelas, que permiten conocer la climatología a largo plazo y que tienen como elemento clave la observación. Desde la parte más alta de su vivienda de Cájar intenta abarcar "el mayor horizonte posible" con los cuatro puntos cardinales en su punto de mira, y libreta en mano no deja que se le escape ningún detalle, anotando en sus hojas cada poco tiempo.

Cualquier elemento o proceso natural puede encerrar una gran cantidad de información que aventura el tiempo de los doce meses del próximo año. Hay que mostrarse atento a si las nubes son aborregadas, blancas u oscuras, a los vientos, la temperatura, la humedad, las masas de agua o las estrellas.

Que un gato se lave la cara o que vaya dando saltos dice mucho al cabañuelista. Así, los animales y las plantas son focos importantes de su observación y, por ejemplo, "hay plantas que si salen, anuncian lluvia". Pero también es necesario prestar atención a los objetos inanimados como velas, "muebles que suenan", chimeneas a las que se le cae el hollín o piedras con humedad debajo.

Todo buen cabañuelista tiene que tener interiorizada la interpretación de estos símbolos universales y estar dotado de una sensibilidad especial para captarlo todo: "Puede que estemos en pleno agosto, pero note una sensación de frío". En ese caso, Antonio saca rápidamente su libreta que también lleva siempre consigo por la calle. No obstante, asegura que esta habilidad no es innata y que todo "es cuestión de aprender y de ir afinando con la experiencia". "Todos los días las personas ven cosas que no saben leer, pero la naturaleza te habla sin palabras y hay que conocer ese lenguaje".

Utiliza las cabañuelas de agosto, que tienen su origen en los egipcios y dividen el periodo de observación durante el mes de agosto en tres fases que permiten extrapolar los resultados al conjunto del año siguiente a través de una tabla. La primera, denominada 'juicio universal' es el día uno, donde cada dos horas suponen un mes. La segunda, 'cabañuelas directas', comprende del día 2 al 13 y relaciona cada día con un mes. La última, cabañuelas retorneras, va del 14 al 25 de agosto. Antonio da gran valor a la "teoría del fractal", unidad matemática que indica que "una unidad es igual a un todo".

Este cabañuelista asegura que sus pronósticos, basados en "una ciencia empírica", tienen una fiabilidad que le otorga un 85% de aciertos, una cifra muy alta si tenemos en cuenta que sus predicciones son bastante concretas y abarcan quincenas e incluso semanas. "Más de una vez las he comparado con los servicios meteorológicos de la televisión y al final se cumplía lo que decíamos los cabañuelistas". Aún así, manda un mensaje a los escépticos que aprovechan cualquier error para atacarle: "Las cabañuelas no fallan, fallamos los humanos".

Las cabañuelas entroncan con una gran tradición de saber popular, con el refranero como pieza fundamental. Así, muchos de los pronósticos tienen su base en la aplicación de algunos como 'Santa Bibiana, cuarenta días como hoy y mañana' o 'San Antón barre las nieblas a un rincón'. Antonio Baquero ha vendido ya 1.400 ejemplares de su libro Cabañuelas y Astrometeorología. Historia, Método y Refranero, cuyos beneficios van a parar a la Asociación Contra el Maltrato Animal.

Para los que desean saber qué tiempo hará en las fechas importantes de 2011, Antonio vaticina que enero comenzará con heladas y que según el dicho 'cuando la Cuaresma entra mojada, sale remojada', la Semana Santa estará pasada por agua en su primera mitad. Agosto tendrá gran bochorno y una ola de calor.

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