Cara y cruz del tópico

Extrés idea e interpreta un espectáculo de teatro de humor gestual que adopta técnicas del clown como base pero que no recurre al propio personaje del clown, ya que como personaje es también limitado.

Los sketches de humor se desarrollan en relación al lugar elegido y a los personajes: un restaurante folklórico andaluz -flamenco y toreo-, el cocinero, el camarero, el maître, un pollo -el de la sopa de pollo del menú- y clientes. Un lugar y unos personajes tópicos en el teatro de humor y que sin embargo, en ocasiones, siguen funcionando. Pero que, a su vez, también dan la medida de cierto parapeto creativo.

El espacio escénico reproduce el bar, y un elemento clásico en los gags de humor como la puerta de doble hoja que abre y cierra en ambas direcciones protagonizando toda una serie de caídas, golpes y tropiezos. Otro esquema ya previsto que asoma en Restaurant es el del peluquín con vida propia, su persecución, su amenaza o metamorfosis a ser peludo, perro o rata.

Los componentes de Extrés sorprenden en otros lugares más inesperados: malabares y acrobacias cómicas, números musicales con instrumentos improvisados, un Stabat Mater o una Pietà a la muerte de un pollo, el registro musical, la preparación física, la precisión y el alarde de medios del actor en escena.

Restaurant tú three es un bar de perdedores, un restaurante que pasa el tiempo preparándose y disponiéndolo todo para recibir a una clientela que no llega. Y si asoma pide un café o no se llega a tomarle la comanda nunca porque no para de hablar por el móvil. Un restaurante en el que el cocinero y el pollo del menú terminan bebiendo y compadreando acodados en la barra del bar. En vez de ir a parar al caldero, muerto el pollo, se le homenajea y se cambia el menú a rabo de toro.

La pieza es también un saber hacer en la escena sin palabras. Teatro de humor gestual que prescinde de ellas para poner a hablar a todo un resto que las acompaña: el movimiento, el gesto, el vestir, la iluminación, la música, la escenografía. En estricto, Restaurant tú three no es una pieza sin palabras: recurre a la onomatopeya, los sonidos, y a un lenguaje inventado en algún sketch, que sin embargo se entiende a la perfección a través del acento, el ritmo, el tono y la gestualidad del actor.

Hay coreografías y pasajes narrativamente ricos que recurren al absurdo: la caja como el adorado animal de compañía de su dueño; una cadena malabar para disponer las sillas que termina por recrear la cadena de trabajo que no produce nada pero emplea a tres a los que rinde y cansa; o un pollo que va a parar a un cuadro de la Pietà en vez de vez de al caldero del menú.Tres intérpretes espléndidos que sorprenden en cuanto abandonan el tópico y que creativamente, sin embargo, se escudan demasiado en él.

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