El 'Concierto para Cello' de Haydn une a la OCG con Johannes Moser

  • El violonchelista, solista del concierto de esta noche, afirma que hay que interpretar a los compositores clásicos como si fuesen contemporáneos y actuales

La Orquesta Ciudad de Granada, bajo la dirección de Guy Van Waas y con Johannes Moser como violonchelo solista, ofrece esta noche, en el Palacio de Congresos, a las 21.00 horas, una nueva actuación dentro del ciclo Concierto Sinfónico en el que se interpretarán la obertura de La bella Melusina y la Sinfonía número ocho en Re mayor, de Felix Mendelssohn y el Concierto para violoncello número 1 y orquesta en Do mayor, de Joseph Haydn. Se la circunstancia de que Johannes Moser, con tan sólo 30 años, ya ha tocado en conciertos como solista bajo la dirección de Lorin Maazel, Pierre Boulez, Esa Pekka-Salonen o Ricardo Muti.

"He oído muchos buenos comentarios sobre la orquesta", señalaba el violonchelista horas antes de realizar su primer ensayo. "Para mí todo es nuevo. La ciudad es nueva, el director es nuevo, los músicos son nuevos. Es un reto".

Moser es un músico de primera fila en el panorama internacional. En 2002 recibió el Primer Premio del Concurso Internacional Tchaikovski de Moscú, y el Premio Especial por su interpretación de las Variaciones rococó. Ganador de los primeros premios en los Concursos Internacionales Davidoff, de Riga en 2000, y Mendelssohn, Berlín, en 2001, Moser nació en Munich en 1979 en el seno de una familia musical, y estudiaó el violoncello desde los ocho años. Colabora habitualmente con grandes formaciones sinfónicas como la Bayerischen Rundfunks, Munich Chamber Orchestra, las sinfónicas de Brno, Berlín, Brighton, Filarmónica de Heidelberg, Sinfónica de Nuremberg, Sinfónica de Osaka, Filarmónica de Munich, Sinfónica de Chicago, Filarmónica de los Angeles o la Filarmónica de Nueva York, entre otras.

Para él no hay diferencia entre autores clásicos y contemporáneos. "Trato de interpretar a los clásicos como sif uesen contemporáneos", comenta. "Trato de traer a Haydn a estos tiempos. En mi mente, siempre estoy tocando a compositores contemporáneos porque los clásicos lo son para mí", argumenta el músico. "Se trata de tocar siempre algo vivo".

Aficionado al jazz y poseedor de un violonchelo eléctrico que conecta a su ordenador, Johannes Moser planea ahora hacer una gira por estados unidos en compañía de una pianista experta en tocar pianos de juguete. La intención de ambos es difundir la música clásica entre la gente que no la conoce. Lo harán en clubs norteamericanos.

A Johannes Moser le fascina la manera de componer de autores como Haydn o Mozart. "Escribían para el presente de sus tiempos", dice. "Siempre estaban imaginando la reacción del público y tenían que utilizar muchos recursos psicológicos para sorprender. Tenían un enorme sentido del drama musical. Ahí está el caso de Don Giovanni, de Mozart. Mozart, además, componía para agradar tanto a los que no sabían nada de música como a los que lo sabían todo", sentencia.

El violonchelista considera que en música clásica se improvisa casi tanto como en jazz. "Nuestra música está escrita y la tienes que leer, pero tienes una enorme libertad para realizar esa lectura. En el jazz, hay una enorme libertad para improvisar, pero las leyes de la improvisación son tan rígidas que prácticamente los músicos son esclavos de ellas".

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