Da.Te Danza: cómo volver al silencio

  • Germán Jáuregui se une a la compañía granadina en una creación cargada de metáforas que estrenará hoy en el Teatro CajaGranada · ‘Tres silencios’ supone el regreso de la compañía al público adulto

Tras una década en la compañía del coreógrafo belga Wim Vandekeybus, el bailarín Germán Jáuregui ha creado para Da.Te Danza una obra en la que invita al espectador a dejarse llevar. Innovadora, sugerente y poética, Tres silencios encierra tantas metáforas como el público quiera ver en ella pero es, en especial, un alegato a favor de la escucha, la paciencia y la espera. “No es una obra conceptual sino emocional y por tanto no tiene que ser entendida intelectualmente”. Para Jaúregui, “el arte es emoción y pasión, no raciocinio”.

El Teatro CajaGranada volverá a ser testigo esta noche (22:00 horas) de la estrecha relación que desde hace años mantienen el Festival de Música y Danza y la compañía de Omar Meza. Precisamente la riqueza de este estreno es la interesante mezcla que surge del particular estilo europeo de Jaúregui (tras su larga experiencia en Última Vez) y del sello tan marcado de Da.Te Danza, que aun estando especializada en la creación de obras para público infantil y adolescente, siempre trata sus obras  con absoluta “calidad y seriedad”, como subrayó ayer el director del festival, Enrique Gámez.

En esta ocasión, los bailarines de la compañía Rosa María Herrador, Marie Klimesova e Ivan Montardit –que han bailado en obras como Río de Luna o Belleza Durmiente– se enfrentan a una obra dirigida a un público adulto. “Se trata de una pieza que cuenta, que narra poesía”. Meza explicaba ayer en la presentación de Tres silencios que creaciones como ésta nacen con la finalidad de “construir vida y otros mundos tangibles”.

Jáuregui retoma en Tres silencios una idea que ya trataba en Sunset on Mars. Esta obra, “como cualquier otra, es una oportunidad para hacernos muchas preguntas”. La coreografía gira en torno a dos de ellas: en primer lugar, la posición del hombre en este mundo que nos ha tocado vivir y, también, el papel del teatro y las artes escénicas en este tiempo. No es que reflexione sobre problemáticas concretas, pero Jaúregui explica que, cuando piensa en el mundo en que vive, “veo que toda esta revolución tecnológica es cada vez más protagonista y estamos pagando un precio. El hombre está perdiendo el desarrollo de su espíritu”.

“Identificamos el silencio con la escucha y la espera en un mundo en que cada vez se escucha y se espera menos”. El coreógrafo explicó que esperar es, de alguna forma, crear: “Sabemos que cuando regamos una semilla es necesario esperar hasta que crezca”. Y pasa también en el teatro y en la danza, dijo ayer.

Aunque con un estilo propio, la creación de Jaúregui sigue de algún modo la estela de Vandekeybus, según la cual es más importante como coreógrafo indicarle a los bailarines la trayectoria que enseñarle los pasos. 

Omar Meza aprovechó la presentación del estreno para pedir a los políticos “que no nos abandonen” y subrayar que, sin todo el equipo, “Da.Te Danza no sería lo que es”.

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