El viajero con FÉLIX gómez-URDA

Recorrido en corto

  • El director del Festival Internacional de Jóvenes Realizadores propone un recorrido que resume su vida profesional y que va desde el aeropuerto García Lorca al Teatro Isabel la Católica

El despacho de Félix Gómez-Urda es un ir y venir de personas que reclaman su atención. El teléfono no para de sonar. No en vano él es el alma del Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada desde 1999. Y quedan ya tan sólo unas horas para la cuenta atrás.

De los meses pasados permanecen los recuerdos de largas sesiones de visionado de los cortometrajes que participarán a partir del viernes en la XV edición. Aunque la pasión de Gómez-Urda es el cine, confiesa que más de 500 horas desgastando los ojos frente a las 1.330 películas que este año participan, es una tarea complicada.

Su tiempo transcurre prácticamente dedicado al festival y al séptimo arte, con el que está relacionado desde casi toda su vida. Sus inicios, como botones (a los 14 años), en el campo de la publicidad, y siempre en contacto con la imagen, no fueron fáciles, en unos momentos en los que tan sólo se dedicaban al cine unos pocos. Hoy día, tampoco está al alcance de cualquiera dominar el lenguaje cinematográfico y entender el audiovisual. Gómez-Urda, junto a otros entusiastas del cine, persigue darlos a conocer, sobre todo, entre los escolares, realizando una tarea educativa. Para ello, ya se ha puesto en marcha una serie de pases de películas, aunque le gustaría que esta actividad se ampliase mucho más, cumpliendo la doble labor "pedagógica" de educar en valores y, a la vez, en el mundo del cine. Con el valor añadido de que se generarían nuevos públicos. Para ésta y otras muchas labores sería necesario un mayor presupuesto, algo crucial, que "debería producirse cuanto antes".

A pesar de todo, el número de escolares, padres y profesores que acudieron al festival el año pasado fue de 5.000, un tercio del total de espectadores. El director del festival también pasa buena parte de su tiempo en los aeropuertos, como casi todas las personas que se dedican a este sector, puesto que es necesario moverse, máxime cuando se está al frente de un certamen internacional. Este año el cartel que preside la XV edición está precisamente dedicado a los aeropuertos. El Federico García Lorca de Granada-Jaén es el punto de partida de la primera de las rutas propuestas por Gómez-Urda al viajero.

Desde este pequeño aeropuerto enclavado en la comarca de la Vega del Genil, de fácil acceso y aún más cómoda utilización, el productor parte habitualmente hacia sus compromisos. Acompañado de su inseparable 'trolley', explica que se trata de uno de los pocos aeropuertos que conserva el encanto de que el viajero pueda atravesar la pista andando para subirse al avión.

Han sido muchos los esfuerzos que se han realizado a nivel institucional para que el aeropuerto de Granada-Jaén 'despegue'. Sin duda, el mayor empujón para es el tráfico que generan las líneas de bajo coste, como Ryanair o Vueling, que conectan Granada y Jaén con otras partes del mundo.

Aunque el vuelo tendrá escalas, el viajero puede partir desde aquí, como hacen los cineastas, al principal certamen internacional de cortos: El de Clermont-Ferrand. Se trata de una villa de 137.000 habitantes situada en el centro del Macizo Central de Francia, marcada por el volcán de Puy-de-Dòme, ocupando parte del valle de Limagne y cruzada por el riachuelo Tiretaine. La ciudad es conocida por la manufactura de neumáticos Michelín, cuyo nacimiento se produjo en este lugar pero, sobre todo, por el Festival Internacional del Cortometraje, creado en 1979, que está reconocido como el más importante a nivel mundial.

A la vuelta del aeropuerto, Gómez-Urda, cuyos ojos funcionan como una cámara, se puede imaginar la bienvenida que reciben las personalidades que acuden al festival por parte del paisaje: Una alameda de perfectos trazos y colorido increíble les sugiere mucha de la belleza que encontrarán posteriormente en la ciudad de la Alhambra. El productor del evento cree en la función de "proyección exterior" de Granada que realiza el certamen, que nació hace 15 años pensando en el público joven que vive habitualmente en la ciudad y que supone el 70 por ciento del total que asiste cada año al evento. Si bien es cierto que cada vez más los mayores de 35 años están respondiendo a la llamada, con una participación de un 10 por ciento. El 20 por ciento restante lo componen los menores de 18.

En una alameda como ésta le gustaría pasear aún más al director artístico del festival, aunque reconoce que su tiempo está muy limitado, a pesar de que es una de sus aficiones.Sierra Nevada de fondo también es otro de los espacios que impactan al viajero que acude a Granada a ver el festival y en ella se fija el director de programación del certamen de cine, durante el trayecto desde el aeropuerto, sobre todo, por el impacto de su imagen, como eterno escenario de inagotables guiones. Otra de las rutas propuestas por Gómez-Urda pasa por los cines de la ciudad, que compiten con las salas tipo multicines, ubicadas habitualmente a las afueras de las grandes poblaciones. El director de Victoria Mercedes o de Azúcar afirma que este tipo de negocio subsiste más por las palomitas y todo tipo de consumibles que se compran antes y después de las sesiones que por la recaudación de la taquilla. No son buenos momentos para el cine, aunque hay que valorar el largo camino recorrido por el cine, andaluz, en concreto, al que se le han 'caído' los complejos y del granadino, en particular, que ocupa un lugar muy importante dentro del festival.

El recorrido termina en el Teatro Isabel la Católica, donde dentro de dos días se podrá disfrutar de cortometrajes procedentes de 60 países y se espera una afluencia de público de más de 15.000 personas. Los 3 euros de la entrada son una cantidad simbólica para disfrutar durante largo tiempo de grandes historias en formato corto.

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