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El Reina Sofía de Poesía galardona la voz humilde de Rafael Cadenas

  • El venezolano, que ya se hizo con el Premio García Lorca en 2015, cree que este respaldo le animará a rematar obras pendientes

Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930), el primer autor de su país en hacerse con el Reina Sofía. Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930), el primer autor de su país en hacerse con el Reina Sofía.

Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930), el primer autor de su país en hacerse con el Reina Sofía. / alex cámara

El poeta venezolano, Rafael Cadenas, galardonado ayer con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, expresó su alegría por el reconocimiento a su trabajo, y se comprometió a aprovechar este impulso para completar sus obras pendientes.

"Qué puedo decirle, no tengo palabras para expresarle mi contento, y al mismo tiempo mi compromiso con lo que he venido haciendo", dijo el poeta de 88 años que ayer recibió la noticia que lo convirtió en el primer venezolano que recibe este reconocimiento.

Para Méndez Guédez, la poesía de Cadenas es "un acercamiento a lo inmediato"

Sin embargo, Cadenas se aferró a la humildad, no permitió demasiados laureles y reclamó que no se le proyecte como "el primer poeta venezolano que ..." porque "el pasado siglo Andrés Eloy Blanco recibió el premio más importante para esa época", dijo el escritor, en referencia al premio de los Juegos Florales de Santander en 1923 por su poema Canto a España, galardón que recibió Blanco de manos del rey Alfonso XIII. Aunque no fue el mismo reconocimiento, para zanjar el asunto, remató: "En todo caso, el premio a Blanco, autor de la letra de Angelitos Negros, fue el primer premio que se le dio en España a un venezolano".

El autor, ganador del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca-Ciudad de Granada 2015, aun estaba en la cama, en su modesta residencia en la capital venezolana, cuando se supo el galardón promovido por Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca, y Cadenas lo recuerda como la primera cosa que supo al abrir los ojos.

Los últimos años Rafael Cadenas ha pasado su tiempo dentro de su vivienda "atrapado", como él llama con gracia a su claustro, en el que permanece lejos de la agitada dinámica de la ciudad y la crítica situación venezolana, y apartado de las cámaras y los medios porque de momento no se siente "presentable".

Con el nuevo reconocimiento, aseguró que se reafirma el valor de la palabra, a lo que ha dedicado parte de su vida como profesor de literatura, para "insistir en la importancia que tiene el idioma", y que lo llevó a escribir un libro que se llama En torno al lenguaje, obra de referencia en las escuelas secundarias de su país.

Cuando se le preguntó al galardonado "ahora qué", Cadenas respondió enseguida que planea continuar trabajando, completando obras que están pendientes y de las que se siente ahora más motivado. "Tengo mucho material que revisar, porque yo no estoy escribiendo en este momento, la tarea pendiente es esa. Material que se ha quedado y no he podido revisarlo, espero ahora poder hacerlo", dijo.

El autor hizo un repaso breve por su carrera y comentó que Derrota, el icónico poema sobre la generación de los años 60, es "muy confesional" y señaló que esta pieza le ha quitado espacio a otras, y que ya se siente en desacuerdo. "Yo que no he tenido nunca un oficio/ que ante todo competidor me he sentido débil/ que perdí los mejores títulos para la vida" recitan los primeros versos de la pieza sobre la que Cadenas añade ahora: "Hoy estoy en desacuerdo con el poema, aparte del valor que pueda tener en varios sentidos, como expresión de un momento y como expresión también de una crisis personal. Todo ha resultado distinto a como aparecía allí", sostuvo.

El escritor venezolano afincado en España Juan Carlos Méndez Guédez, que fue alumno de Cadenas, opinó de su maestro que "ha desarrollado una poesía en español propia, original, donde se vincula el pensamiento con lo lírico y donde se reivindica otro contacto con la realidad, un contacto limpio, puro, en el que la poesía es un acercamiento a lo inmediato".

Ha sido, prosiguió su discípulo, "admirado en Venezuela desde su juventud. Y hoy es alguien que en este preciso momento tiene una actitud ética frente a la situación de Venezuela". Según el autor de El baile de madame Kalalú, "Cadenas tuvo un pasado épico frente a la situación de Venezuela y la dictadura. Hoy tiene una posición clara e inequívoca frente a la situación de inseguridad, escasez expolio y represión que está sufriendo su país. No se ha callado nunca, su voz es valiente pero mesurada. No cree en la épica sino en la dignidad de la palabra", concluyó.

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