"No tengo nada de Sinatra, aparte del sombrero y la corbata, claro"

  • Zenet presenta esta noche en un acústico en la sala Boogaclub las canciones de 'Los mares de China', un primer disco que se ha convertido en la revolución musical del año

Está aprendiendo a saborear, poco a poco, todo lo bueno que le está llegando a través de Los mares de China, esa perfecta fusión de boleros, coplas y jazz con la que Zenet ha irrumpido por todo lo alto en la escena musical de este país. Con aire de crooner -y eso que no hay "nada" en que se le parezca a Frank Sinatra, "aparte del sombrero y la corbata, claro", bromea-, Toni Zenet lleva a buen puerto la tan recurrente fusión de la que muchos hablan en su disco de debut en solitario, que esta noche presentará en formato acústico en la sala Boogaclub.

Acompañado exclusivamente a la guitarra por José Taboada, "la primera de las cinco Jotas" que han hecho posible que Los mares de China sea una realidad, el de esta noche será un concierto "muy íntimo, muy cercano, en el que se ven los orígenes de los temas, tal y como fueron escritos, y que permite un diálogo muy cercano con el público", según adelanta el artista malagueño, que lleva tras de sí una solida carrera como actor (El joven Picasso, Morirás en Chafarinas, Mensaka, Camarón, El camino de los ingleses, Hospital central o El comisario) y como casi de todo (desde vendedor en puestos de artesanía medieval hasta animador en barcos, pasando por camarero, peón de albañil y pintor de brocha gorda, montador de exposiciones o vendedor de enciclopedias).

"En la vida de un artista normalmente hay mucho tiempo para ir combinando facetas, para quedarte en paro veinte veces, recuperar trabajos, meterte en proyectos nuevos, conocer a unos y a otros... La música siempre fue algo vital en mí, hice dos discos muy graciosos con Sur S.A. y marcamos un estilo que unía funk y flamenco que hace 15 años no era tan popular como ahora. Estábamos un poco fuera de lugar, pero nos ayudó a evolucionar musicalmente y en la vida, y ahora estoy muy contento con lo que hago. Me he acercado, en cierto modo, a la madurez musical y canto lo que siempre he querido cantar, ahora estoy haciendo plenamente lo que siempre me ha gustado", afirma rotundo.

En la historia de Los mares de China hay que añadir otra cuatro jotas a la de José Taboada, compañero de fatigas en Sur S. A. Después vino Javier Laguna, escritor de las letras y cuya "cabezonería" le llevó a ofrecer jam sessions por bares de Malasaña en los que Juan Ibáñez se quedó prendado literalmente de él y vio que "allí había un buen proyecto". "Entonces nos tocó tirar de ahorros y empezamos a grabar con Joshua Edelman (la cuarta J), que nos hizo un precio de amigo muy especial. Warner escuchó el proyecto a mitad de camino, le gustó y nos ayudó a terminarlo. Luego vino Javier Liñán, de El Volcán Producciones, que hizo el resto", recuerda Zenet, quien reconoce que lo bueno de este disco es que "se han implicado muchas personas, todas con su granito de arena y con mucho trabajo por detrás".

Y de toda esta vorágine pasó directo a colocar la adictiva Soñar contigo en los anuncios de la serie Anatomía de Grey en Cuatro, a adaptar el clásico de la chanson francesa Non je ne regrete rien en la preciosa Na de ná y a dar forma muy personal a un puñado de canciones nuevas que se dejan querer en quien las escucha: "No me extraña lo que está ocurriendo, tenía ganas de esto y nuestro cometido ha sido hacer la música que nos gustaría escuchar". ¿Abruman las comparaciones? "Que te comparen con un clásico siempre es el primer paso para ser un clásico...".

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