El Viña vuelve a casa

  • Después de la fugaz 'huida' a Benicàssim, Villarrobledo se prepara para recuperar su seña de identidad musical. Un cartel de lujo y la expectación popular garantizan el éxito del evento más rockero de esta piel de toro

Cuando hoy, 1 de mayo, se suba el primer grupo a cualquiera de los cinco escenarios de que consta este año la propuesta de Viña Rock, habrá miles de personas, repetidores todos ellos, que se sentirán como lo hace aquel que recupera un tesoro personal que creía del todo perdido. Tras un año de exilio que pareció estar castigado por las divinidades, que dictaron sentencia en forma de tremendos chaparrones localizados en Benicàssim; y una frenética primavera, la pasada, que desembocó en un festival improvisado, programado a contrarreloj y que hizo a sus promotores, el propio Ayuntamiento de Villarrobledo, jurar venganza, la del 2008 se presenta como la edición que, si el respaldo del público es tan abrumador como todo indica, debe ser la que enarbole la bandera del Viña de toda la vida, el que nació, creció y se consolidó como el más grande del país a la sombra precisamente de esas matas vinícolas que durante tres días tienen el privilegio de ser las más rokeras de España.

No faltaban muchos meses para que se celebrara la edición del pasado año cuando la empresa organizadora del festival desde su tercera edición, Matarile, decidió romper con el Ayuntamiento de Villarrobledo, arguyendo que ninguna de las peticiones realizadas por los promotores en aras a mejorar el recinto donde se celebra el festival había sido atendida. La negociación de Matarile con el consistorio de Benicàssim, a 300 kilómetros de la localidad albaceteña, era un hecho, y a los pocos días de anunciarse la desaparición del Viña Rock de Villarrobledo, Matarile oficializaba su compromiso con Benicàssim, donde se celebraría el festival bajo la denominación de toda la vida, y en las mismas fechas de siempre. El consistorio del pueblo manchego, lejos de cruzarse de brazos, consideró un robo en toda regla la apropiación de la marca Viña Rock por Matarile, que tenía registrado el nombre desde hacía años sin que, al parecer, constara así en Villarrobledo. Los manchegos hicieron dos cosas: contraprogramar con un festival alternativo en las mismas fechas, que se llamó Villarockbledo (y que a diferencia de lo que le ocurrió al de Benicàssim, sí tuvo buen tiempo y una aceptable afluencia de público), y marcharse a los tribunales, donde a los pocos meses obtuvieron la razón, recuperando el nombre de su festival, el que habían albergado desde 1996. Ese fue el primer día de la edición 2008.

La productora Sr. Naranja ha sido la encargada de recibir la tarea de organizar la que podría considerarse como primera edición del nuevo testamento del Viña Rock (ahora es peligroso decir sólo Viña, pues podría confundirse con el festival que se ha visto obligado a organizar Matarile, tras no renovar su acuerdo con Benicàssim, y que finalmente se realizará en Paiporta). El cartel, rematado hace sólo unos días con un bombazo de los que venden miles de entradas por sí solos -la presencia de Marea para cerrar esta noche y poner punto y final a su exitosa última gira compartiendo escenario con gente como Barricada o Reincidentes- recoge un total de 91 actuaciones, divididas entre cinco escenarios distintos.

Si por algo se ha caracterizado Viña Rock, sobre todo en sus últimos años, es por la variedad de estilos musicales que oferta, con especial atención -es una gran fuente de espectadores- al fenómeno del hip hop, que este año volverá a estar representado por lo más granado del panorama nacional (Violadores del Verso, Mala Rodríguez, Nach, Toteking, La Excepción; Sólo los Solo, El Chojin...). Pero si un estilo musical ha caracterizado al festival desde su inicio en 1996, evidentemente es el rock, en sus distintas variantes. Los amantes del metal podrán elegir entre bandas clásicas como Soziedad Alkoholika, Koma, Berri Txarrak, Hamlet, Habeas Corpus, Su Ta Gar..., aunque si de clásicos hay que hablar, no falta casi ninguno: Los Suaves, Barón Rojo, Rosendo, Barricada, Reincidentes, Porretas, Siniestro Total, El Último ke Zierre...

En cuanto a otro de los denominadores comunes de los carteles del Viña Rock, la música de mestizaje, la oferta también es extensa: Amparanoia, Muchachito Bombo Infierno, Los delinqüentes, Canteca de Macao, El Bicho, Kiko Veneno... Hasta Peret, que dará el toque más exótico. Y sin olvidar los toques internacionales que aportarán gente como Soulfly, Ill Niño, Sepultura, Brujería o uno de los más esperados: Emir Kusturika. La fiesta está asegurada.

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