Teatro

El alma sale a escena

  • Profesionales del sector escénico andaluz unen sus voces en el Encuentro de investigación teatral entre actores y directores, que llegará a Granada este otoño.

Sucedió en Andalucía. Apenas se ha cumplido un año desde que la creación teatral decidiera lanzarse al vacío sin ningún pudor; y a este valiente arrojo poco le preocuparon cuáles fueran los resultados finales ya que se ponía todo el empuje en el proceso y aprendizaje. Los protagonistas fueron artistas andaluces que unieron sus voces y miradas para retar al teatro. Lo miraron a la cara, lo desafiaron y, durante varias jornadas, le hicieron reír, llorar, y le provocaron un grito que demostró que, efectivamente, este arte se encuentra vivo. Sólo es necesaria la voluntad de revolucionarlo y, en este caso, ocurrió gracias al Encuentro de investigación teatral entre actores y directores.

Se lanzó un plan de ataque: cada una de las entregas pasaría por las ciudades de Sevilla, en el espacio de la Sala Cero; Málaga, en La Caverna de la Calle Amores, y Granada, en la sede de Remiendo Teatro. El I Encuentro ya ha pasado por las tres; el II Encuentro lo ha hecho por Málaga y Sevilla y, el próximo otoño, llegará a Granada; tres puntos clave repartidos entre Andalucía Oriental y Occidental, que aúnan las fuerzas del teatro de toda la Comunidad Autónoma.

Los encuentros fueron ideados por el creador Julio Fraga quien, para los dos primeros, se ha apoyado en el talento del joven autor algecireño Luis Felipe Blasco Vílches y sus textos Y estoy guapa y El valiente. A lo largo de su trayectoria, Blasco Vílches ha prestado su agudeza a guiones de videojuegos, televisión, o cuentos (sectores en los que ha obtenido varios premios) aunque su verdadero campo de trabajo es la escena. No obstante, en su estantería reposan galardones de la talla del García Lorca de teatro, en dos ocasiones, o el Luis Barahona Soto, en su modalidad infantil.

Durante el I Encuentro, los participantes trabajaron sobre cuatro escenas de Y estoy guapa, actualmente de gira con la compañía Tenemos gato. La obra narra el día a día de una pareja que asiste a la ruptura de sus vidas en común, al miedo a dar el paso de verbalizar el desamor, o a la duda de no hacerlo y caer en la inercia, en la miseria humana del conformismo. Esta primera entrega se dividió en dos jornadas intensivas, iniciadas con una primera lectura que, al instante de finalizar, invitó a la letra a traspasar los cuadernos para agarrarse a las tablas y vísceras de los artistas participantes. En el trabajo, la práctica se situó por encima de la teoría: actores y directores trabajaban durante quince minutos una misma escena repartidos en varios equipos. Cuando cada uno de los grupos tenía una propuesta, la mostraba al resto de compañeros.  Y el texto que unos habían trabajado como dramático, a otros se les ocurrió llevarlo a la comedia; el tono tierno de un equipo mutó en trágico en otro; o el acontecimiento que unos presentaban bajo el código del entremés, otros hacían lo propio a través del teatro musical. De esta manera, no sólo se viajó por los matices; también se transitó por los diferentes estilos teatrales. Tras la muestra de una de las perspectivas, ésta se enriquecía con los comentarios de los compañeros, las sensaciones de los actores y directores que le habían dado vida y la mirada del propio Fraga, para crear un cuadro común. En torno a los seminarios se han reunido jóvenes promesas de la escena andaluza arropados por artistas consagrados sumados a la iniciativa. Diferentes generaciones unen así sus miradas para, conjuntamente, buscar la verdadera creación exenta de artificios.

El éxito de esta primera edición sentó las bases para la llegada del II Encuentro de investigación teatral para actores y directores. En esta ocasión, los participantes se adentraron en el texto El valiente para dar voz a los oprimidos, a la problemática de la inmigración y a la guerra. A unos ásperos perfiles presentados de forma tan cotidiana, que estremecen. En todo el proceso, Julio Fraga y los directores no dejaron de incidir en ciertos aspectos que pertenecen a la esencia teatral: la proyección de voz, la dicción, la conciencia corporal o el trabajo en equipo, han sido las herramientas para explorar el interior de los personajes.

Este II Encuentro comenzó en Málaga el pasado mayo y, en junio, viajó a Sevilla. En esta ocasión, Fraga quiso dar un paso al frente y propuso abordar una obra completa durante una semana. Además, hizo que cobrase fuerza aquella tesis que apoyaba Brecht: "hay teatro, si se va al teatro" y el último día se abrieron las puertas al público para brindarle esta indagación artística, con la consigna de que este acto no iba más allá de una clase abierta.

Tras el éxito de la iniciativa, la librería sevillana Un gato en bicicleta acogió el pasado día 22, dentro del ciclo Un gato en proscenio, un balance de los encuentros, en los que han participado unos 70 artistas en su totalidad. Un número que aumentará cuando la iniciativa llegue a Granada el próximo otoño dispuesta a demostrar que, en la investigación actoral, las respuestas encontradas se convierten en oro, pero son los interrogantes del camino los que hacen que sea el corazón el que juegue en escena. Atrás queda la razón.

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