Cinco años sin Joe

  • Aparecen canciones inéditas de Joe Strummer, líder de The Clash, fallecido de un fallo cardíaco en el año 2002

El último día de su vida, Joe Strummer, el legendario cantante de The Clash, -la banda que, junto a Sex Pistols, hizo estallar el movimiento punk en Gran Bretaña y hacer estremecerse los cimientos de la música rock-, se levantó tarde, sacó a pasear a su perro por los alrededores de Somerset (Gran Bretaña), la localidad en la que vivía , y se compró el periódico. Su esposa, Lucinda, había salido con su gira para hacer las últimas compras de Navidad. Strummer, que había estado trabajando hasta tarde, decidió no acampañarla.

Eran sobre las cuatro de la tarde cuando Lucinda y su hija regresaron a casa. Strummer estaba inclinado en el sofá, con el periódico al lado, como si se hubiera quedado dormido. Hasta que Lucinda se acercó a él. Luego salió a la calle gritando que alguien llamase a una ambulancia. Era el 22 de diciembre de 2002. La semana pasada se cumplió el quinto aniversario de su muerte. Cinco años sin Joe Strummer.

Con Strummer, que falleció de una enfermedad congénita del corazón (el órgano estaba atravesado por la aorta y un espasmo cardíaco la había reventado, algo que podría haberle sucedido cualquier día en los cincuenta años que vivió de milagro) desaparecía una de las figuras señeras del rock británico.

Ahora, cuando se cumplen cinco años de la muerte de Joe Strummer, su mujer, Lucinda, acaba de descubrir una importante cantidad de canciones inéditas, borradores de letras y multitud de objetos personales del cantante, que murió cuando se encontraba en la fase de grabación del disco Streetcore con su grupo, The Mescaleros.

Se trata de un material bastante importante que se encontraba en una maleta que Lucinda Strummer nunca había revisado tras la muerte del cantante. Era una de esas maletas con las que Strummer regresaba de algunas de sus largas giras por el extranjero y en la que nadie había reparado en todo este tiempo. En la maleta había diferentes bolsas de plástico con anotaciones personales de Strummer sobre determinada sesión de grabación, esbozos de canciones, letras, cuadernos con ideas o relatos de anécdotas.

Lucinda Strummer ha pedido la ayuda a algunos amigos artistas del cantante para que hagan una especie de "libro de arte, con fotografías, rarezas y discos compactos con cosas inéditas de Joe", según adelantó la viuda hace unas semanas al diario The Independent. Será el último tributo a uno de los músicos más entrañables y cercanos que ha producido el siglo XX.

El lustro coincide también con la llegada a España, en formato de DVD, del documental que el pasado año estuvo grabando el cineasta Julien Temple, -autor de la mayoría de los vídeos de los Rolling Stones y de películas como The great rock and roll swindle, con Sex Pistols-, Joe Strummer, the future is unwritten, y que recoge los testimonios de músicos y actores como Bono, Johnny Depp, Martin Scorsese, Matt Dilon o Steve Buscemi.

Temple decidió viajar por todo el mundo y filmar a los diferentes amigos de Joe Strummer al rededor de una hoguera campestre. En el documental aparecen ciudades como Londres, Nueva York, Dublín o Granada, en donde Strummer se hizo con un buen puñado de amigos durante sus frecuentes visitas a la ciudad a lo largo de los años ochenta y noventa.

Strummer, un apasionado de la figura de García Lorca (Granada se convirtió en su ciudad favorita después de que la hubiera visitado por primera vez en 1984, buscando precisamente la tumba del poeta), fue el músico que introdujo la política en el rock, que denunció cualquier clase de dictadura y que adoptó una postura radicalmente de izquierdas en sus canciones. Tras él, tras el legado de The Clash con canciones como London Calling o Washington bullets, toda una legión de jóvenes músicos comenzó a imitarle.

Joe Strummer, cuyo verdadero nombre era John Mellor, nació en Ankara (Turquía) el 21 de agosto de 1952, hijo de un diplomático británico. Su educación en buenos colegios no le impidió, sin embargo, que optara por una juventud rebelde, sobre todo cuando su hermano mayor, David, se suicidó cuando él tenía 16 años. En 1974 formó su primera banda, The 101'ers para, dos años después, crear el que sería uno de los grupos más influyentes del punk y del rock de los años setenta, The Clash.

Joe Strummer se hizo muy popular en Granada con sus viajes a la ciudad. Su pasión por Andalucía le llevaría, a mediados de los años ochenta, a comprarse una casa en la localidad almeriense de San José, donde pasaba todos los veranos.

En una de aquellas escapadas que se hacía desde Londres decidió producir Más de cien lobos, el segundo LP de los granadinos 091, grupo al que admiraba desde la primera vez que los oyó.

De su pasión por Granada queda como testimonio la canción Spanish bombs, en la que se habla de la ciudad, de Federico García Lorca y de su muerte. Uno de los primeros lugares que Strummer quiso visitar en Andalucía fue, precisamente, Víznar, convencido de que podría encontrar el cadáver del poeta y desenterrarlo.

Meses después de su muerte, amigos de Strummer como Mick Jones, de The Clash, Tymon Dogg, de The Mescaleros, o Richard Dudanski, de The 101'ers, decidieron rendirle un concierto de homenaje en el Sacromonte. Fue el 21 de agosto de 2003, coincidiendo con el que habría sido el 51 cumpleaños del cantante. Entre el público estaban su viuda o el pintor británico Demian Hirsh. Granada era, para Strummer, la ciudad que hacía maravilloso el hecho "de estar vivo".

Ahora, cinco años después de su muerte, fans alrededor de todo el mundo recuerdan al cantante de The Clash con conciertos, homenajes y tributos para mantener vivo su legado, el de un hombre que no dejó de escribir contra cualquier dictadura de la que oyese hablar o cualquier injusticia. Su futuro está por escribir.

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