El sol del cantante Bobby Hebb se oscurece a los 72 años

  • El músico alcanzó fama mundial con 'Sunny', uno de los himnos más memorables del country-soul y que le llevó a compartir cabeza de cartel con The Beatles

El cantante estadounidense Bobby Hebb, autor de la canción Sunny e intérprete de su más famosa versión, murió a los 72 años en su casa de Nashville (Tennessee), según anunció ayer la página web del artista.

Se ha apagado así el sol de un vocalista que no pudo contar muchos más éxitos a lo largo de su carrera -quizás A satisfied mind o Love me-, pero Hebb, fallecido el martes, deja el mundo con la certeza de haber creado una de las composiciones más legendarias y aplaudidas en la historia del pop.

Nacido en 1938 en la misma ciudad que le ha visto morir, Bobby Hebb se acostumbró a llamar la atención del público desde bien temprano. Apenas sumaba tres años cuando su hermano Hal, bailarín de claqué, le subió a un escenario por primera vez.

A los doce se convirtió en uno de los primeros artistas negros que actuó en The grand ole opry, un prestigioso programa de radio donde debutaron nombres ilustres de la historia del country, como Hank Williams, Patsy Cline o The Carter Family.

Poco después, en 1954, Bobby Hebb se trasladó a Chicago para profundizar en las raíces del jazz, pero se encontró con la explosión del blues y la época dorada del sello Chess Records. Tampoco le contrarió demasiado la oportunidad de colaborar con Bo Diddley o Little Wilter, entre otros.

Tras su paso por la Marina y una década de trabajos musicales menores, Hebb lanzó en 1966 el tema que le haría inmortal. La calidez espiritual que desprendía cada nota de Sunny convirtió la pieza en un éxito instantáneo, y el caché de su autor creció tanto que incluso llegó a compartir cabeza de cartel con The Beatles.

Maravilloso canto a la esperanza, Sunny fue la reacción emocional de Bobby Hebb tras los asesinatos de su hermano Harold y del presidente John F. Kennedy, dos sucesos que devastaron por completo al intérprete.

La resurrección vital de Hebb en esta canción originó una de las grandes incógnitas en el legendario musical. ¿A quién le cantaba el artista con tanta dulzura? Las teorías más prosaicas apostaron por una figura femenina; otras, más elevadas, por Dios o Jesucristo. Hebb, más pillo que nadie, se llevó el secreto a la tumba.

La relevancia de Sunny, al margen de su apreciada belleza, radica en las múltiples versiones que otros artistas han realizado de este clásico, entre los que se encuentran Frank Sinatra, Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Stevie Wonder, The Four Tops o Wilson Pickett. Mención aparte merece el grupo Boney M., que en su debut discográfico, Take the heat off me (1976), rompió las pistas de baile con un irresistible cover de Sunny a ritmo de música disco.

Jamás renegó Bobby Hebb de Sunny ni se sintió perseguido por la gloria de su canción, cuyos versos, incluso en el día del adiós, funcionan como hermosa despedida en la pagina web de los seguidores del cantante: "Bobby, one so true, we'll always love you".

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