La confirmación de un maestroSolo en buena compañíaNueva esperanza para el 'dream pop'

En su homónimo debut, publicado el año pasado, el británico Burial se erigía en la enésima reencarnación del heroico productor que saliendo de la nada pergeña un disco de los que dejan boquiabierto. En Untrue, el nuevo maestro del ambient-dub logra facturar oscuras atmósferas atravesadas por imaginativas estructuras rítmicas y samples vocales entre lo perverso y lo sensual.

Convertido ya en una estrella del pop sueco, esa escena que cada dos por tres regala un título con vocación de anclaje en cierto pop orquestal de los 60, David Pragmar, alias Montt Mardié, realiza un salto sin red tras la buena acogida rendida a Drama (2005) y se marca un doble bien delimitado. Clocks ofrece diez canciones en la línea de su anterior entrega y en Pretender, se rodea de amigos para marcarse un disco de dúos.

Precedido por un EP -The Precious- y por el entusiasmo despertado en varios blogs norteamericanos, A New Hope, debut en largo del cuarteto de San Francisco Minipop -dos chicos y dos chicas-, cumple con las expectativas proponiendo una decena de canciones de indudable marchamo británico, dream pop para más señas, tan deliciosamente acabadas que uno confía en que trascienda la proverbial cualidad efímera del género. Como unos Lush desacelerados.

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