Los flamencos con Asprogrades

Otro año, y van doce, los flamencos de Granada han unido sus voces y su arte para apoyar a Asprogrades. Es un Festival ya consolidado, una cita importante dentro del ciclo flamenco anual. Año tras año se aprende. El público también se consolida y aumenta. Los artistas desean repetir. No se llama a nadie. Son ellos los que acuden a Manolo Ortega, fiel organizador del evento, para ponerse a su disposición. Resultado: un grupo incondicional de flamencos que dan lo mejor de sí para ofrecer un espectáculo más que decente. No sobra nadie. Faltan los incondicionales de casi todos los años que no han podido asistir por incompatibilidades laborales. Como la ausencia de del guitarrista José María Ortiz o del cantaor Juan Pinilla, del que se acordó 'El Zahoreño' en su presentación. Otros artistas hicieron un gran esfuerzo por estar presentes…

Este festival, se nota la experiencia, posiblemente haya sido el más redondo de los celebrados. Muy profesional y con una dinámica reconocida, las actuaciones se iban sucediendo con una fluidez elogiable, gracias en parte a la profesionalidad de la presentadora Carolina Murcia y de la simpatía improvisada de Rudi Ortega. Como es natural entre tantos artistas, fue un festival muy variado, en el que pudimos escuchar tangos del Sacromonte, a través de la cantaora Sara Heredia; colombianas de la mano de la malagueña Charo Torres, única foránea de esta gala; las milongas de 'El Cuchilla'; la vidalita de 'El Coloraíto'; los tientos-tangos de Isa 'La Jazmín'; las malagueñas de José Fernández; la granaína y media de 'El Zahoreño'; la balada de 'El Colorao'; o los tangos personales de Carlos Cruz. Todos arropados por unas guitarras de excepción: Francisco Manuel Díaz, Antonio Heredia 'Chonico', Rubén Campos, Isidoro Pérez, Rafa Hoces, Luis Millán, Antonio de la Luz y el hijo de José Fernández, que hizo su debut en este mismo escenario hace dos años. Carlos Zárate, inauguró la segunda parte con una pieza de guitarra y orquesta (Círculo Musical San José de Monachil), con el coro rociero Virgen del Rosario y la poeta María Montiel.

El polifacético Curro Albayzín recitó, cantó y dio unas pataíllas, mientras Francisco Manuel le arropaba por soleares o por tangos. El baile no fue muy variado, las tres bailaoras, Anabel Moreno, Pilar Fajardo y Macarena Luna, coincidieron en ofrecernos alegrías, pero fueron tres puntos de vista muy interesantes. También disfrutamos con el baile del grupo Fanita que, en una de sus apariciones, vinieron acompañadas de algunas niñas sumamente pequeñas, la menor traspasaba apenas los cuatro años. Se completó la velada con la canción española de Elizabeth Maroto y Carmen Nieto.

Pero lo mejor de la noche, además del altruismo de los actuantes, es la fiel asistencia de cientos y cientos de espectadores, que llenaban las dos salas del Auditorio, y algunos que no alcanzaron a encontrar localidades disponibles. Tanto es así que la organización se ha planteado realizar el próximo festival en el Palacio de Congresos.

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