Las salas del PTS: allí donde anida el arte nuevo

  • Las Salas del PTS, a pesar de su manifiesta lejanía, siguen vinculadas a los aspectos más novedosos de la creación artística contemporánea

¡qué pena que las Salas de Exposiciones del PTS estén donde están! Muy amante de lo artístico tienes que ser para desplazarte hasta el nuevo Parque Tecnológico donde se ubica todo lo relacionado con la salud. Pero, si usted amable lector, ha llegado hasta allí se va a encontrar con dos magníficos espacios expositivos hasta donde, como viene ocurriendo desde que se puso en marcha, llega sin solución de continuidad lo más nuevo del Arte, así como muestras de indudable interés, muchas de ellas relacionadas con la Universidad y su Facultad de Medicina, su patrimonio, los artistas que, de alguna manera, están con ella relacionados e, incluso, con obras de posible vinculación con lo sanitario y sus infinitas circunstancias.

En estos momentos, dos jóvenes artistas ocupan los espacios universitarios que se encuentran en la lejanía de la Avenida de la Ilustración: Natalia Domínguez y Oihana Cordero.

Cada parte de la anatomía evocada por Cordero nos lleva a buscar correspondencias

NATALIA DOMÍNGUEZ.

Que esta jovencísima jerezana se haya posicionado en el selecto estamento artístico en el que se encuentra no es, ni mucho menos, producto del azar o de una suerte muy de cara. Cuando, todavía, era estudiante de Bellas Artes en la Facultad granadina, ya, dejaba entrever una preclara visión sobre un Arte avanzado en el que no cabían ni resabios ni guiños a un pretérito por muy ilustre que éste fuera. Su historial está colmado de importantes acontecimientos, entre los que cabría citar: Confesiones (Fundación Chirivella Soriano de Valencia ), A Secas: artistas andaluces de ahora (CAAC de Sevilla), Si no todas las armas, los cañones (Matadero de Madrid) o Greetings to the Audience que la Junta de Andalucía patrocina dentro de Iniciarte y que, ahora, se presenta en Granada.

A este que esto les escribe, formando parte del Jurado del Certamen de Artes Plásticas de la Confederación de Empresarios de la Provincia de Cádiz, lo convenció plenamente, cuando una obra suya, Constelaciones planteaba una particular visión del cosmos mediante un ejercicio a base de tela de mantilla cosida con hilos dorados. Desde aquella primera visión, cuando era casi una niña, hasta ahora -no demasiado tiempo ha pasado- su currículum como artista se ha agrandado hasta límites insospechados y mi interés por su obra se va acrecentado cada día.

La exposición que ocupa el espacio superior de las Salas del PTS nos conduce, aquí también, por un particularísimo entorno iconográfico, con piezas que hacen referencia, a primera vista, a asuntos relacionados con la cosmología: una máquina interestelar, una pila formada por cajas de juegos de mesa Black Holes, una pantalla con la leyenda "WARNING! This is not a true story"... y, así, obras que nos hacen transitar por una realidad que, con poco esfuerzo, se sabe que encierra mucho más. Sus argumentos representativos no son más que meros asuntos de reflexión. Con ellos se nos propone una metáfora sobre la existencia, sobre lo real, lo posible, lo que crea duda, lo que no se controla y, por extensión, sobre el Arte, sobre la producción artística. En definitiva, sobre una serie de asuntos que van más allá de la propia realidad física que manifiestan.

Lo mismo que las expediciones científicas de la NASA o de otras instituciones se plantean para explorar los enigmas del espacio, sus infinitos horizontes y sus límites insondables, las piezas de Natalia Domínguez están creadas, dentro de su referencia icónica, para incitar al espectador a que realice un análisis sobre el universo que le rodea. En su obra los medios de representación son propuestas para que la mirada haga transitar por senderos más amplios y busque posibles soluciones a tanto cuestionamiento como el propio sistema existencial promueve. La joven artista abre perspectivas provocando constantes dudas. Hace ver al espectador que detrás de una simple actividad artística existen infinitas circunstancias para provocar dudas e intentar encontrar nuevas perspectivas.

Las obras de Natalia Domínguez son proposiciones para implicar al visitante, para que proponga posibles soluciones a este universo de dudas.

OIHANA CORDERO.

Otra joven artista formada en la Facultad granadina donde, actualmente, desarrolla su Tesis Doctoral en el Departamento de Escultura. Y es precisamente este medio artístico del que se vale Oihana Cordero para establecer una realidad artística que va muchísimo más allá de lo que el ojo expectante observa.

Como es habitual en lo que se presenta en las salas de este Parque de la Salud, el cuerpo humano sirve de base para adentrarse por un estamento escultórico que encierra más que descubre. Con un conjunto de obras, de mínima conformación estructural pero amplísimo sentido conceptual, la artista nos hace, en primer lugar, establecer conexiones y afinidades. Las pequeñas obras nos inducen a pensar en posibles vinculaciones con ciertas partes del cuerpo humano. Desde ahí, las perspectivas se abren, las referencias se estrechan y hacen augurar modos significativos mucho más amplios.

El espectador parte de una contemplación donde el elemento escultórico, escueto pero acertadamente desarrollado, capta la atención y atrapa el sentimiento artístico y su voluntad de muy buen estamento plástico. Existe, por tanto, una primera aproximación al mero nivel artístico que satisface y convence. Sin embargo, el ojo acostumbrado a ver más, sabe que cada pequeña pieza nos hace adentrarnos por situaciones que buscan complicidades, que actúan como motivadores de realidades mediatas. Cada parte de esta anatomía evocada por Oihana Cordero nos lleva a buscar correspondencias más allá de las propias afinidades y concreciones. Son objetos de meditación llenos de controlados límites para que el cuerpo abra sus horizontes y deje entrever algo más que sus simples circunstancias anatómicas.

Las obras de esta artista nos sitúan en un establecimiento conceptual que parte de un juego de identidades para asumir nuevos espacios de infinitas perspectivas y supremas connotaciones significativas.

Las Salas del PTS, a pesar de su manifiesta lejanía, siguen vinculadas a los aspectos más novedosos de la creación artística contemporánea. Lo que allí se ofrece, bien vale el largo desplazamiento.

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